Desmitificando el Sida
Claudia Eid y AGENCIAS
El mundo comenzó a hablar de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/Sida), en la década de los 80, siempre asociada a la muerte, al sexo y a lo prohibido, pero desde entonces, las cifran de personas con el virus ha ido en aumento y sin discriminar. Sin embargo, hoy en día, ser diagnosticado con el virus del Sida ya no representa una sentencia de muerte, aunque aún no se ha encontrado la cura para este mal, se puede seguir un tratamiento que ayude a seguir una vida digna. El doctor Iván Rivera del IDH nos habla al respecto.
¿Cuánto tiempo le queda de vida a una persona diagnosticada con Sida?
Esta pregunta va asociada a un miedo infundado, el Sida hasta nuestros tiempos sigue asociado a la muerte. Pero, que el Sida sea una sentencia de muerte es un mito. Puede que la expectativa de vida del paciente disminuya, pero será en una proporción muy pequeña.
¿Qué pasa con la familia de las personas diagnosticadas con Sida?
Es una enfermedad transmisible, no contagiosa que necesita actos muy concretos para que transmita.
Estos mitos se van reforzando a veces por el mismo personal de salud en los hospitales. Son formas de pensar respecto a la enfermedad que se dan por falta de educación.
¿Cada cuánto tiempo debemos hacernos las pruebas del VIH?
Por lógica, las personas que tienen una vida sexual activa, deberían hacerse el test anualmente, no importa si son casados o no.
Los que trabajamos en el sistema de salud nos testeamos cada año. Hay grupos más expuestos como los trabajadores sexuales.
Lo correcto es hacerse test no sólo por el VIH, hay enfermedades como la Hepatitis B que es 40 veces más infectante que el VIH, pero la gente no le tiene miedo a la Hepatitis solo al VIH y hay vacuna contra la Hepatitis, pero muy pocos están vacunados.
Dirigimos nuestra atención solo al Sida por una cuestión también mediática y la asociación a la muerte, al sexo y a lo prohibido.
¿Cuál es el primer paso para el paciente una vez que ha sido diagnosticado?
Primero tranquilizarse, las pruebas que se utilizan en nuestro servicio de salud, son pruebas que buscan anticuerpos, puede haber errores en estas pruebas. Si una persona está con bajas defensas o un embarazo puede hacer que salgan falsos positivos. Entonces estas pruebas tienen que confirmarse, un test no es un diagnóstico definitivo.
Lo primero es tranquilizarse y deshacerse de los mitos. El Sida ya no es una sentencia de muerte.
Una vez que la prueba ha sido confirmada, ¿qué debe hacerse?
Se debe saber dónde está situado el paciente en la enfermedad, qué tan avanzado está el problema, etc.
La única forma de saber esto es mediante pruebas de laboratorio. Con una prueba que nos muestra el estado del sistema inmune de la persona y además se necesita otra prueba, que nos dice qué cantidad de partículas virales tiene la persona en su sangre, estos dos parámetros nos dicen muchísimo del estado del paciente.
¿Cómo es el tratamiento?
Una vez que se comienza el tratamiento no se puede dejar nunca. Quizás eso es lo más complicado. Pero ahí está el éxito del tratamiento. En Bolivia tenemos acceso a los tratamientos.
¿Cuál es la diferencia entre ser portador del virus y tener Sida?
El portador del virus está infectado, es un poco complejo, pero las personas responden de forma distinta al virus, así como hay virus más agresivos que otros. Hay personas que se infectan y no les pasa nada, son casos muy aislados y se los está investigando para el desarrollo de vacunas y la cura de la enfermedad.
Es muy difícil que el virus esté pasivo, aunque la persona no tenga síntomas, el virus está actuando, necesita replicarse.
Cuando las personas bajan mucho sus defensas se comienza a ver enfermedades marcadoras, porque en esa etapa el sistema inmune ya no puede hacerle frente a la enfermedad, esa es la fase Sida, pero aún en esa etapa, puede restablecerse en cierta medida el sistema inmune.
EL ESPECIALISTA
Iván Ribera Carrasco es especialista en Medicina tropical y control de enfermedades prevalentes. Se especializó en la Guayaquil Ecuador. Es parte del equipo de médicos del IDH en Cochabamba, una organización sin fines de lucro que desde 1987 ofrece un servicio integral para personas con VIH/Sida, entre otro tipo de servicios.


















