Todos Santos: la tierra del Edén
Fue allá en 1942, cuando la empresa Ruber concluyó la construcción del camino que unía Cochabamba con el Chapare, con un trazo cuyo criterio estaba en aprovechar la cima del contrafuerte cordillerano hasta llegar a la ubérrima selva. Antecedente importante que debería hasta hoy ser tomado en cuenta. Después se incorporó a San Antonio, lo que hoy se conoce como Villa Tunari, lugar donde se construyó un puente trasbordador por cables, capaz de transportar camiones de carga, de los de esa época, sobre el río Chipiriri, y a partir de esta población vincular después de 31 kilómetros el Puerto de Todos Santos sobre el río Chapare.
Este puerto denominado Todos Santos se convirtió en un punto estratégico donde las FFAA implementaron una región militar, con la presencia de connotados personajes de nuestra historia como fueron los generales Román, Monje Roca y Horacio Ugarteche, que posteriormente fueron los fundadores de lo que hoy conocemos como la Armada boliviana. Desde esta base se contaba con la navegabilidad del río Chapare, que aguas abajo en “la boca” recibe las aguas del río Ichilo, para luego en “El pico” encontrarse con el torrente de las aguas del río Grande que viene de Santa Cruz para formar el Mamoré y luego el Madera.
Con este antecedente importante, Todos Santos se convirtió en la puerta del tránsito de las cargas desde y hacia el oriente y occidente.
Enmarcada de laureles exitosos, la historia de Todos Santos, ubicada en una zona de extensa selva tropical, ríos, vertientes cristalinas, con una fauna extraordinaria, despertaba inquietudes diarias en medio de pregoneros y cantos de esperanza. La belleza natural ensalzada por muchos hombres encantados con ese rincón patrio, con un gran amparo de gente progresista y trabajadora, que desde la sencillez de su entorno y llegados con la ilusión de mejores días de diferentes latitudes, dieron margen a una importante inmigración, que hoy se recuerda a una gran familia como los Bottega, Borttolini, Schultze, Renner, Cazzol; Letelier, Lobo, Méndez, Nericic, Giamatey, Arias, Galdo, Norland, Tony Fox, Gaston Villa Gómez, los Dameto, Bramini, Turcinovic, Alcocer, Morató, Rivero, Villazón, Santiago, Rojas y tantos otros que se escapan de la memoria, bajo la presencia espiritual de la Iglesia Católica, con curas españoles franciscanos. El Lloyd Aéreo Boliviano construyó una pista para dar margen a dos vuelos semanales. Las comunicaciones de ese tiempo empezaron con el sistema morse para luego ir tecnológicamente progresando gracias al profesionalismo de los Torrico y los Pérez. No se puede ni se debe pasar por alto, lo más importante: el ramillete de mujeres hermosas que tenía Todos Santos, a las que hasta hoy en día se recuerda con gran cariño.
En ese tiempo, cuando llega la bendición de la Virgen del Carmen, patrona del pueblo, a sus pies depositamos un ramillete de los recuerdos del follaje de devoción en este mes de la efemérides de julio.
Esta gran cuenca del Chapare conjuga las diferentes corrientes de agua, de torrenciales ríos, como el Chipiriri, San Mateo, Caraota, Chapare, Ichilo, Grande, Ibare Yacuma, Madera que forman el gran Amazonas, territorio que a principios del Siglo XX declaró Simón Patiño como las despensa para producir alimentos para gran parte del mundo.
De la cabecera de esta gran cuenca llegaron las corrientes torrenciales de agua y en 1962 se llevó consigo todo lo que fue Todos Santos sin dejar rastros hasta el día de hoy, sino bellos recuerdos como los que describo.
Esta crónica la escribo con el fondo que se graba en el corazón, pues fue ahí donde murió mi señor padre don Guillermo Torrez Aguirre en 1961, cuando torrenciales aguas se llevaron todos los progresos alcanzados en esa tierra del edén.
El autor es ingeniero geólogo y administrador de empresas.
Columnas de JOSÉ GUILLERMO TORREZ G. O.