Francia al poder
Si en agosto próximo, Gustavo Petro jura a la Presidencia de Colombia, inaugurando el primer gobierno de izquierda en ese país, gran parte de las explicaciones sobre su victoria pasarán por entender a Francia Márquez. Ella representa no sólo la negritud colombiana, sino también, sobre todo, la necesidad de que los dirigentes sociales, masivamente afectados por la violencia, se ganen un espacio en la vida pública en un país donde las guerrillas y el narcotráfico no terminan de abandonar la escena.
Márquez podría convertirse, desde las pasadas elecciones legislativas, en la acompañante de fórmula de Petro y él es el favorito en todas las encuestas. Colombia eligió en esa jornada tanto parlamentarios como potenciales candidatos a la Presidencia en las agrupaciones políticas que así lo quisieron (una especie de primarias).
En el caso del Pacto Histórico, el frente de Petro, Marquez contiende por la jerarquía suprema. Sin embargo, si llega a salir segunda, es posible que Petro le pida que lo acompañe para las elecciones de mayo. Sería una dupla invencible.
Francia es luchadora social, representante del Cauca, portavoz de quienes apostaron por el fin de las FARC y evidencia de que el Pacto Histórico se va convirtiendo en una movilización contra las élites tradicionales. Increíble.
El nuevo ciclo de las izquierdas nació en Chile y ahora toca las puertas de Colombia. La vieja izquierda putinista va quedando como mal decorado de lo ya superado.
Columnas de LA H PARLANTE


















