Entre la muerte, la traición y la guerra de razas

Cultura
Publicado el 18/05/2025 a las 14h34
ESCUCHA LA NOTICIA

"El Gobierno y sus operadores políticos y judiciales se esmeran en fundamentar que el cacique nada tuvo que ver con el Ejército Federal. Según la prédica de los vencedores, Willka no había sido auxiliar de las fuerzas rebeldes y ningún reconocimiento le debía el Ejército Federal. Los medios de comunicación aliados al Gobierno suscriben la tesis de que hay un delincuente a quien condenar”. Así describe el abogado y escritor cruceño Juan Carlos Urenda la conclusión de uno de los episodios más trágicos y definitorios de la historia boliviana. En aquella frase está tal vez la síntesis de lo que fue un enfrentamiento bélico que, más que entre liberales y conservadores, terminó siendo entre blancos e indios.

El General desbarrancado: José Manuel Pando en su hora final (Plural, 2024) es, creo yo, uno de los mejores libros historiográficos-literarios que se hayan publicado en los últimos años en Bolivia. Y lo es porque, desasiéndose de los clásicos moldes de la historiografía, narra una historia verdadera por demás interesante haciendo uso de herramientas literarias; El General desbarrancado es, pues, una historia novelada y no una historia “clásica”, un relato que quizá tiene la virtud de captar a más lectores ya que su prosa literaria puede atraer al amante de la novela breve o el cuento largo, sin que tenga que conocer necesariamente los hechos de la Guerra Federal de fines del XIX que definió el siglo XX boliviano.

Este “cuento largo o novela corta”, como lo define su propio autor, arranca con un capítulo digno de las mejores narraciones literarias: una descripción imaginada y en primera persona del sábado 5 de noviembre de 1927, a partir de la voz de una de las hijas del general José Manuel Pando: “Madrugamos con mi hermana Leonor para dirigirnos a la Garita de Potosí, en El Alto, a presenciar el fusilamiento de uno de los acusados de haber asesinado a mi padre”. (Tal vez se deba mencionar que, en esas épocas, dado que el mencionado lugar aledaño a La Paz no tenía el rango de ciudad ni mucho menos, el denominativo correspondiente debía ser “el Alto” o “los Altos de La Paz”, en vez de “El Alto”.) Entonces el lector, sobre todo si es conocedor de la hoyada, puede imaginarse aquel ascenso en vehículo desde el centro paceño hasta la explanada alteña, en horas de la madrugada, por las angostas y pendientes callejuelas de la ciudad eternamente vigilada por el Illimani. Luego de una tensión narrativa que mantiene al lector enganchado al relato, encontramos a la ya huérfana de Pando acudiendo a la morgue, un lugar frío y lleno de polvo, para ver por última vez el cuerpo de su progenitor, ahora muerto: “Al verlo, corrí y lo abracé sin importarme nada, ni el hedor que emanaban sus órganos putrefactos de varios días, ni el polvo y la tierra que cubría su cuerpo, ni las sangrazas negras de sus múltiples heridas que las asumí producidas por los golpes sufridos al caer por el barranco”.

Luego de ese encuentro con la helada mano de la muerte, el narrador (la hija que narra en primera persona), en una especie de analepsis o flashback, describe los acontecimientos militares más relevantes de la Guerra Federal y su más importante deriva de tipo sociológico: una guerra racial, una “guerra de razas”. Salta a la vista la traición de los federalistas-liberales para con los indígenas, utilizados solo como carne de cañón para vencer a los unitarios-conservadores, y el mal funcionamiento del Poder Judicial, rebosante de chicanas, jueces vivillos, fiscales corruptos y abogados picapleitos.

Nada raro en un país ahíto de (malas) costumbres criollo-coloniales…

A medida que uno va leyendo el trabajo de Urenda, uno no puede menos que conmoverse (¿o indignarse?) por la traición de los federalistas, y en especial de Pando, a aquellas masas indias secularmente explotadas, luego expuestas a la muerte en los campos altiplánicos de guerra y ahora, cuando todo está consumado, traicionadas por los liberales; aquellas masas que, al cabo de la guerra civil, se vieron burladas por quienes ahora tenían lo que habían deseado desde hacía un par de décadas: el poder. No se puede hacer una generalización de los liberales y su mala fe para con los indígenas, pero no cabe duda de que las cabezas políticas liberales no cumplieron su palabra empeñada ni de que reprodujeron las malas prácticas de coloniales, como el engaño al aliado político o la manipulación de la justicia y la prensa, para sus mezquinos y cortoplacistas fines.

Diez años pasan desde la misteriosa muerte del “tata Pando” y el hallazgo de su cadáver en las alturas próximas al Kenko, cercanas a La Paz, hasta que se tiene una sentencia, en 1927. Urenda, jurista de formación, describe hábil y novelescamente ciertos entretelones de ese que debió ser un largo, chicaneado, corrupto, politizado y tortuoso proceso judicial, como los miles que sigue habiendo en la justicia boliviana. En mi biblioteca personal poseo un libro titulado El proceso Pando ante la opinión pública, publicado en La Paz en 1924 por la casa editora Imprenta Mundial, en cuyo primer párrafo dice:

“La acusación del juez del sumario y de acusación en este célebre proceso ha sido tenazmente calificada de parcial e incorrecta por aquellos que se han considerado injustamente sindicados, por los que se creen ser víctimas propiciatorias…”. Aquella cita da cuenta de cómo se llevaba el juicio…

El tan sonado, reñido y polémico “proceso Pando” concluyó finalmente aquel 5 de noviembre de 1927, durante la difícil presidencia de Hernando Siles Reyes, cuando el joven Alfredo Jáuregui, de 26 años, luego de extraer de un ánfora un bolillo negro, fue muerto por un pelotón de fusilamiento (aquel, dicho sea de paso, fue el último fusilamiento de la historia boliviana). Cabe decir que, al momento de la muerte de Pando, Jáuregui contaba apenas 16 años…

La novela de Juan Carlos Urenda está traspasada de críticas al sistema judicial, pero también a la sórdida y ponzoñosa política criolla boliviana, nauseabunda para los espíritus elevados; por ejemplo, en el capítulo 35 se narra que “el asedio político contra Gutiérrez Guerra fue terrible. Cuando empezó a difundirse la acusación de su complicidad en el crimen, su reacción fue de tal asco moral que, en lugar de defenderse y encabezar las investigaciones, se hizo a un lado pretendiendo así apartar su imagen del fango político”. Con esa actitud, Gutiérrez Guerra subestimó la sagacidad de Bautista Saavedra, viejo lobo de mar, reconocido intelectual y político que a veces (o muchas) era politiquero, quien el 12 de julio de 1920 lo derrocó.

En general, El General de Urenda es una novela con actualidad, pues muchos de los problemas narrados son problemas todavía del presente.

Tus comentarios

Más en Cultura

Unos 40 artistas plásticos tomarán  parte de la exposición “Sol de septiembre” que se inaugura  mañana en el salón Melchor Pérez de Holguín.
El cortometraje boliviano 'Thaqhata' alcanzó su primera estrella en el contexto universal en el Festival Internacional del Cine de los Andes (FICA), en Cusco,...

No es casualidad que corrientes ateas y creyentes confluyan más o menos en lo mismo cuando analizan las potenciales amenazas de la Inteligencia Artificial (IA). Autores ateos como Y. N.


En Portada
Ningún Gobierno, desde la conquista de la democracia en Bolivia en 1982, empezó tan mal su gestión hasta arrastrar tal cantidad de problemas en sus primeros...
Cochabamba vive este domingo el Día del Peatón con diferentes actividades gratuitas para toda la familia. La Alcaldía habilitó varios espacios donde la...

El cuerpo sin vida de una persona de sexo masculino fue encontrado la tarde de este sábado en medio de los escombros donde ocurrieron las explosiones en el...
06/09/2026 Cochabamba
Después de cuatro años de construcción, la nueva Terminal de Buses de Cochabamba está casi lista y se prevé su inauguración el 12 de septiembre con motivo de...
En el Día del Peatón y del Ciclista, las ciclovías vuelven a ser protagonistas como una alternativa para recorrer la ciudad sin vehículos motorizados. Sin...
Los invitamos a ver el capítulo 147 de Podcast Los Tiempos! En esta edición, nos acompaña Walter Gonzáles, periodista y quillacolleño de pura cepa, para...

Actualidad
La intención del Gobierno de que el caso Fernando Cerimedo-Nadia Beller no trascienda más allá de una pelea conyugal no...
Otros tres casos ligados a delitos y develados este año también se mantienen en el misterio: tráfico de armas, tráfico...
Ningún Gobierno, desde la conquista de la democracia en Bolivia en 1982, empezó tan mal su gestión hasta arrastrar tal...
Cochabamba vive este domingo el Día del Peatón con diferentes actividades gratuitas para toda la familia. La Alcaldía...

Deportes
Luchó contra la adversidad, aunque estuvo a punto de rendirse debido a las graves lesiones que sufrió, sacó fuerzas de...
Bolívar y Always Ready comandan el torneo todos de contra todos de la División Profesional. Cada equipo suma 36 puntos...
El boliviano superó las dos primeras rondas del torneo portugués y con ello se metió entre los ocho mejores de la...
Aurora se puso como único líder del Grupo A de la Copa Bolivia con el empate que logró con FC Universitario (1-1), el...

Tendencias
Los invitamos a ver el capítulo 147 de Podcast Los Tiempos! En esta edición, nos acompaña Walter Gonzáles, periodista y...
Saturnina y Avelino apenas comienzan a descubrir el mundo, pero su nacimiento ya marca un hito para la conservación de...
Saturnina y Avelino apenas comienzan a descubrir el mundo, pero su nacimiento ya marca un hito para la conservación de...
Dormir con la ventana abierta parece una decisión menor, casi instintiva. Pero la ciencia acumulada en los últimos años...

Doble Click
Durante casi tres años, Coyote vs. Acme parecía destinada a convertirse en una de las películas que Hollywood nunca...
Tatiana Marset informó este viernes que decidió no asumir como reina de la comparsa Las Tremendas de Santa Cruz....
“Tras las huellas de un dinosaurio es un documental boliviano dirigido por Viviana Saavedra que relata la vida y el...
Unos 40 artistas plásticos tomarán  parte de la exposición “Sol de septiembre” que se inaugura  mañana en el salón...