España vive una de las jornadas más complejas del verano en la lucha contra los incendios forestales. Las altas temperaturas, el viento y la baja humedad mantienen activos numerosos focos en distintas regiones del país, con especial preocupación en la Comunidad de Madrid, Ávila y Toledo, donde la magnitud de la emergencia llevó al Gobierno español a declarar la emergencia de interés nacional.