Los lustrabotas, una imagen tradicional de las plazas bolivianas y cochabambinas, han visto reducir su actividad poco a poco debido a cambios de los hábitos de vestimenta de la población y el incremento del costo de sus materiales.
Ricarda García Santa Cruz, la única lustrabotas mujer de la plaza 14 de Septiembre, volvió a su lugar de trabajo cuando pasó lo peor de la pandemia de Covid-19, y se encontró que hay más personas en su mismo oficio.