
TEXTURA VIOLETA
Ahora que las primeras encuestas sobre los resultados en las próximas elecciones municipales en Bolivia señalan que Eva Copa, candidata a alcaldesa de la ciudad de El Alto, tiene una contundente preferencia del 76% de los votos, desde distintos espacios y posturas intentan hacerse con al menos una parte de lo que representa esta mujer de 34 años.
Hace unos días el ministro de Justicia boliviano, Iván Lima, sorprendió y causó rechazo al plantear que las mujeres víctimas de violencia machista a manos de sus parejas sean las que decidan si sus agresores son procesados por la vía penal o por la civil. Sorprendió más que esa propuesta nazca de una serie de puntos presentados por el colectivo feminista Mujeres Creando para la reforma de la Ley 348.
Alguien me comentaba hace poco que, ante la Covid, las mujeres lo harían mejor si estuvieran a cargo. Creo que sí, entre otras cosas porque a las mujeres se les ha inculcado una relación con el cuidado, cosa que en este caso es de provecho porque permite ir más allá de egoísmos e intereses. Es desde esa mirada que es posible observar que en Bolivia hay una irresponsabilidad tan expandida como la mortandad que hoy causa el virus.
Hace unos días, el exministro boliviano Juan Ramón Quintana apareció exultante en un acto público en el que arengó a las bases del MAS, partido e instrumento político que está hoy en el gobierno, a que sigan varios consejos que daba, entre ellos el de rechazar al feminismo frívolo y sin contenido que llega desde Europa con las ONG.
Con la inscripción de las candidaturas para las 339 alcaldías bolivianas y nueve gobernaciones, en las elecciones municipales, regionales y departamentales que se realizarán el 7 de marzo, se ha iniciado una nueva etapa electoral con ciertas características acentuadas que ignoran nuevamente a una mayoría de la población.
Cielo Veizaga, de 19 años, con un bachillerato y premios deportivos a cuestas ha sido nombrada hace unos días como Viceministra de Deportes en el gobierno boliviano, lo que ha provocado una ola de comentarios referidos a que su juventud llevaba a una falta de educación formal y de experiencia necesarios para el cargo, entre los más serios, y a alusiones personales, entre los cuestionamientos de índole muy machista.
Respecto de la unidad de la población que vota al MAS, el partido del actual gobierno boliviano, es habitual escuchar en algunos sectores de la sociedad el comentario de que se trata de ovejas que votan lo que su dirigencia decida; al mismo tiempo, se lamentan de que la que es hoy oposición esté disgregada y que no dé posibilidad de un voto unitario que compita con la solidez oficialista.
Hace unos días renació el Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización en Bolivia, con el nombramiento de sus principales autoridades y, fundamentalmente, sobre una base ideológica identitaria que plantea rupturas a lo convencional, aunque es evidente que, ya de entrada, cojea en al menos una parte de sus postulados.
Los actos rituales que las sociedades realizan para marcar el fin y el inicio de una etapa son tales porque cargan simbolismo y, en ese sentido, todas las ceremonias que se llevaron a cabo este domingo en Bolivia han sido la representación del retorno de una fuerza política al gobierno; pero también ha sido significativa la ausencia absoluta del Gobierno saliente.
Opinadores y analistas ligad@s, de una u otra forma, a las élites socioeconómicas, a las clases medias urbanas tradicionales y a los partidos de la derecha, han hecho públicos artículos y comentarios sobre las causas de unos resultados electorales que no esperaban. En general, dan vueltas y vueltas en su laberinto.

