
RECUERDOS DEL PRESENTE
Como van las cosas, en las elecciones de agosto serán candidatos dos personajes que tienen la certeza de que los bolivianos sufren de amnesia, y que votarán por ellos en medio de la peor crisis económica del país, que es obra de ambos.
El comité multisectorial, de las organizaciones contrarias a la intención del Gobierno de confiscar la propiedad privada, se ha convertido en el mayor factor de unidad de los bolivianos.
Ahora, ese comité anuncia que se ocupará también de la defensa del litio, para lo que prepara una reunión en la ciudad de Potosí.
unos diputados masistas, con la ayuda de tres opositores “disidentes” (comprados), aprobaron en una sesión (de una comisión camaral N. del E.) de toda la noche del jueves el contrato con la empresa china CBC para la explotación del litio.
La sesión fue borrascosa pero cristalina, porque todos sabían que quienes votarían a favor del contrato recibirían 10.000 dólares de recompensa, como decían a gritos los opositores.
Antonio Escohotado cuenta en su libro Los enemigos del comercio que una tribu judía, los esenios, 200 años antes de Cristo definieron el comercio como una actividad pecaminosa, y la prohibieron.
Pues ahora, en 2025, el Gobierno de Luis Arce se ha atribuido el derecho de confiscar los bienes de personas que los retengan con “el propósito de especular”.
Luis Arce propuso a las bases de su partido, del que se acaba de adueñar, empeñarse en trabajar este año para “blindar” la permanencia del “proceso de cambio”, para que siga gobernando el país, o lo que hubiera quedado de él.
Ni siquiera ha tomado en cuenta lo que acaba de decir su exvocero presidencial, Jorge Richter, quien le aconseja no postularse como candidato en vista de que tiene 90% de voto negativo, es decir de gente que jamás votaría por él.
El dramático mensaje de Víctor Paz Estenssoro en 1985 es insuficiente para definir la actual situación de Bolivia, porque ya el país no “se nos muere”, sino lo siguiente.
Un poder económico y político transnacional gigantesco se ha apoderado del país, de todas sus instituciones, y ha llegado a instalar sus enclaves inexpugnables en su territorio.
Las dictaduras no caen porque hayan perdido votos, sino porque han recibido muchas patadas... y algo de plomo.
Hay un diputado masista que ahora está entregando una medalla a Nicolás Maduro, el dictador venezolano que no reconoce el resultado de las urnas.
Llegan las fiestas de fin de año y también las reuniones. Muchas reuniones son organizadas entre familiares, amigos y colegas de trabajo. Es una oportunidad para expresar nuestro agradecimiento a la vida y a lo que pudimos vivir en este año. Sin embargo, estos encuentros no son siempre saludables y para muchos representa un gran desafío conservar buena la salud.
Como regalo de Navidad, o de Reyes, al país, el presidente Luis Arce inauguró una fábrica de aceite que tiene como único propósito matar a la industria aceitera privada, porque él es muy socialista.
Para cerrar este 2024, Arce podía haber elegido otros presentes, comenzando por reabrir el correo nacional para que Bolivia deje de ser el único país del mundo que no lo tiene.
La narcodictadura de Siria ha sido derrocada después de una guerra que duró trece años, algo que invita a imaginar lo que pasaría con otros países que lograran expulsar a sus propias narcodictaduras.
Un informe de la BBC dice que, a tres semanas del derrocamiento de Bashar el Asad, el nuevo Gobierno controla sólo una cuarta parte del territorio del país de 185.000 kilómetros cuadrados.

