
BUSCANDO LA VERDAD
El presidente Morales promulgó el 19 de agosto de 2016 la Ley 149 reconociendo el derecho de sindicalización en el sector cooperativo minero, lo que la Confederación Nacional de Cooperativas de Bolivia y la Federación Nacional de Cooperativas Mineras rechazaron amenazando públicamente con medidas de presión, por considerar que afectaría sus intereses. Y así lo hicieron.
Con gran sorpresa leí el artículo Agricultura familiar vs transgénica (Página Siete, 14.8.16) el que cuestiono desde su mismo título dado que en Bolivia coexisten ambas opciones sin problema, aunque para ciertos cerebros perviva el “versus”.
Contrariamente a lo que se oye sobre que la economía boliviana está de maravillas, pasando por alto las penurias, pérdidas, quiebras, cierres y despidos en el sector empresarial, el presidente Evo Morales mostró el 6 de agosto de 2016 cuál es el verdadero estado la economía: si nuestro PIB crece, pero crece menos, y el desempleo va en aumento, no cabe caer en un triunfalismo macroeconómico cuando hay muchos que sufren en el día a día de la microeconomía.
¿Sabía usted que el monóxido de dihidrógeno es una sustancia química que, dependiendo de la dosis, puede resultar tan letal como el más tóxico veneno?
El peligroso monóxido de dihidrógeno es el título de un artículo que informa sobre este producto conocido también como óxido de hidrógeno, ácido hídrico, dihidruro de oxígeno y ácido hidróxico, pero lo más escalofriante es su seudónimo de sustancia asesina invisible (mitosytimos.blogspot.com).
¿Se ha puesto usted a pensar, cuán influenciables podemos ser cuando no reparamos en lo que escuchamos? Informar y comunicar son cosas diferentes. Lo primero va a la razón, lo segundo al corazón, y esto puede influir tanto para bien como para mal.
Una de las técnicas más utilizadas por quienes se oponen al avance de la tecnología es sembrar miedo, aprovechando el desconocimiento del ciudadano de a pie sobre asuntos que son de su interés. Medias verdades, mentiras abiertas, especulaciones y comentarios alejados de la verdad científica y rigurosa, sirven para tal propósito.
Los chinos podrán tener los ojos rasgados, pero a la hora de tomar decisiones estratégicas los tienen bien abiertos, algo que los diferencia con quienes teniendo los ojos grandes, de nada les sirve si no saben apreciar la realidad y “le pelan” en sus actos.
¡Cuánto bien le haría a Bolivia que los funcionarios públicos fueran al campo a darse un baño de realidad!

