
BUSCANDO LA VERDAD
¿Qué pensaría si le digo que 93 de cada 100 personas opinan que el contrabando en Bolivia, no solo es alto, sino, que está descontrolado? ¿Opinaría igual? ¿Y si le dijera que 7 de cada 10 personas, sabiendo que el contrabando es ilegal, compran igual porque es más barato? ¿Hace Ud. lo mismo? ¿Cree Ud., como 91 de cada 100, que los productos de contrabando han aumentado en los mercados y ferias? Y, con la mano al pecho: ¿Cree que Bolivia podrá salir adelante, así?
A pocas semanas de que el presidente de Chile, José Antonio Kast, visite a Bolivia, se da un hecho que puede tensionar la relación bilateral. No tiene que ver con nuestro frustrado retorno al mar, tampoco, con el aprovechamiento de las aguas del Silala, que nos ganó Chile, ni con militares bolivianos detenidos en territorio chileno, como ocurrió varias veces. Se trata de una injusticia que afecta a la imagen del país y a la reputación de nuestros exportadores.
Si los políticos de siempre y los administradores del Estado no se ‘ponen las pilas’ y toman decisiones urgentes para superar la crisis –de modo que Bolivia, aspirando a un mejor futuro dé las condiciones para que los empresarios traduzcan nuestro gran potencial, en desarrollo y disminución de la pobreza– la suerte del país podría estar echada…
Malas noticias para el país y lo grave es que, como dicen los periodistas, se trata de una noticia en desarrollo que podría ser peor, dependiendo de cómo el Gobierno encare la delicada situación económica, política y social que azota al país, por culpa de unos cuantos incapaces.
Una de cal y otra de arena, eso es lo que dejó el último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el desempeño del comercio exterior boliviano al primer semestre de 2026.
La buena noticia fue que Bolivia exportó 6.395 millones de dólares e importó 4.739 millones, logrando un superávit de casi 1.700 millones de dólares, una cifra que definitivamente merece ser destacada ya que se la alcanzó pese a todas la dificultades políticas, sociales y económicas.
Todo parecía que iba bien, demasiado bien, Bolivia viajaba ‘con viento de cola’, sus reservas internacionales netas (RIN) llegaron a ser tan altas que al ponderar los más de 15.000 millones de dólares sobre el producto interno bruto del país, tal proporción solo era comparable con la de la China y todo, gracias a las exportaciones tan poco valoradas por algunos.

