
BUSCANDO LA VERDAD
Uno de los mayores fenómenos de los tiempos que nos ha tocado vivir tiene que ver con el vertiginoso avance de la Tecnología de la Información y Comunicación (TIC), que revolucionó al mundo, provocando profundos cambios disruptivos ante la posibilidad de utilizar información digital.
Si los malos políticos y aquellos que siempre tienen un problema para cada solución, con su desaprensiva actitud, lo que querían era que suba el dólar y haya más inflación en el país, han logrado su cometido a costa de que sufran los más pobres, los desposeídos.
¿Sabía usted que, así haga el hombre su mayor esfuerzo para lograr algo, se prepare de la mejor forma para conseguir alguna cosa o adquiera el mayor conocimiento, hasta pasar por erudito, si Dios dice “no”, nada de eso se dará? Por el contrario ¿sabía que pese a que una persona sea débil, pobre e ignorante, si a Dios le place que surja, así será? ¿Sabía que Dios siempre tiene la última palabra?
Entre las grandes virtudes del ser humano, cuenta el poder compartir su saber con bondad; confrontar ideas con benignidad; esgrimir argumentos con paciencia; instruir con amor; educar con gozo; discutir conservando la paz; infundir fe a la hora de hablar y enseñar con la humildad de los grandes, sin perder la calma frente a quienes, por soberbia intelectual o arrogancia, oyen, pero no escuchan razones.
Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990, sentenció una vez: “La ceguera biológica impide ver, la ceguera ideológica impide pensar”.
Debra Hevia, Encargada de Negocios de la Embajada de los Estados Unidos de América en Bolivia (EEUU), a tiempo de justificar la imposición de un arancel del 10% a las importaciones de productos bolivianos en su país, con la Orden Ejecutiva adoptada por el presidente Donald Trump para la generalidad de países en el mundo, dio una luz de esperanza al anunciar que existe una apertura de su gobierno para dialogar y buscar el menor impacto para Bolivia.
La decisión del presidente de EEUUa, Donald Trump, de declarar “emergencia nacional” e imponer “aranceles recíprocos” a las importaciones del mundo, con pocas excepciones, ha sido la nota episódica desde el 2 de abril. Parafraseando a los medios de comunicación, lo que está pasando es una “noticia en desarrollo”, sabiendo cómo es que empezó este asunto, sin que nadie sepa, cómo es que va a terminar.
El 2 de abril de 2025 no pasará desapercibido para el mundo, en especial para los Estados Unidos de América, luego que el presidente Donald Trump anunciara la aplicación de “aranceles recíprocos” a los productos que importa de casi todos los países del orbe, derivando ello en serios desbalances: el déficit comercial en 2024 superó el billón de dólares (1.202.872.000.000 de dólares).
“Es triste decirlo, pero el 2024 no fue un buen año para las exportaciones e importaciones bolivianas, producto de un escenario complicado para el comercio internacional, pero, también, por causa de factores internos”, sentenció el presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Alan Camhi Rozenman, en el editorial de la revista “Comercio Exterior” No. 326, que acaba de entrar en circulación con bastante información sobre productos, valores, volúmenes, mercados, proveedores, transporte, entre otros.
“Quisiera su opinión sobre esto”, me dijo hace poco cierta amistad. “Tal cual, así es, una lacerante realidad que de verdad golpea, y mucho”, le respondí. “Es que, siempre lo leo o escucho a favor de la exportación y en eso incluye también la minería”, me dijo. Le contesté: “Correcto, siempre estaremos a favor de la exportación, pero no a cualquier costo, de hecho, la égida del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) es, económicamente viable, ambientalmente sostenible y socialmente responsable; si no cumple con esa triada, no apoyamos”, le respondí.
Un verdadero revuelo internacional causó la orden ejecutiva emitida el 1 de febrero de 2025 por el presidente de EEUU, Donald Trump, para imponer aranceles del 25% a los productos importados de México y Canadá. Además, de un gravamen del 10% a los bienes de China, a lo que se sumó el anuncio de que tal determinación podría extenderse a Europa, apuntando a una imprevisible guerra comercial.

