
PAREMIOLOCOGÍ@
Es tu cumpleaños, nada menos que el número 198 (faltan dos para tu bicentenario) y no he podido permanecerindiferente.Esqueunono
Entre las funciones esenciales de los Estados contemporáneos, está la de administrar justicia. Con ese fin, sus constituciones y leyes franquean derechos y garantías en favor de todos los ciudadanos para oponerlos ante los poderes fácticos, establecen sistemas o estructuras para hacerlos respetar e imponen a sus agentes (jueces, fiscales, policías, etc.) la obligación de tutelarlos.
La defensora de derechos humanos, doña Amparo Carvajal Baños nos está dando estos tiempos a los bolivianos una formidable lección de dignidad y está poniendo en ridículo al poder exhibiéndolo en todo su esplendor. Según cualquier mataburros, dignidad significa: “Cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden”.
A raíz de la censura resuelta por la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) por los autos robados en Chile e ingresados a Bolivia y sus vergonzosos fines; en cumplimiento del art. 158.18 de la CPE (“La censura implicará la destitución de la ministra o del ministro”), el presidente destituyó al ministro de Gobierno y, a continuación le metió no más y lo volvió a posesionar en el mismo cargo, alegando su art. 173 .22 (Designar a ministros). La polémica está deliciosamente servida…
Retornando del pasado, luego de aproximadamente 20 años de ostracismo, el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada (GSL) ha tenido a bien aportar al mercado de las ideas con un proyecto de Constitución que, como toda obra humana, tiene luces y sombras, según los anteojos con los que se quiera y/o pueda mirar.
En el artículo 129 del Código Penal se describe al delito de ultraje a los símbolos nacionales de la siguiente manera: “El que ultrajare públicamente a la bandera, el escudo o el himno de la nación, será sancionado”. Pues bien, ese tipo penal, ¿será constitucional?
Para escribir este artículo de opinión, me tomé el trabajo de contar en la edición de lujo del Correo del Sur, en homenaje a la gesta libertaria americana del 25 de mayo, la cantidad de saludos institucionales y separatas que entidades públicas han contratado y pagado (con nuestra plata, ya que se trata de recursos públicos).

