
COLUMNA ABIERTA
El sociólogo Hugo José Suárez dijo en una reciente entrevista que el poder convierte a uno en el monstruo contra el cual luchó, mostrando una manera de entender la vinculación entre poder y el comportamiento de los seres humanos.
Hay otra que afirma que el poder, no cambia a nadie, sólo permite descubrir a una persona tal cual es, no como aparenta ser. En esa línea, alguien escribió hace muchos años que, si se quiere conocer a un hombre, hay que dotarle de gran poder.
El lenguaje evoluciona y se modifica a medida que la humanidad inventa nuevas cosas, se producen nuevas circunstancias o que la propia naturaleza da lugar a fenómenos nuevos.
Los términos que surgen traen, muchas veces, combinaciones entre lenguas diferentes, en tanto otros siguen el canon clásico de derivar del griego o del latín.
Al fin de cuentas, si la naturaleza y la humanidad se transforman es lógico que las lenguas vivas también lo hagan y den nacimiento a nuevos términos, en muchos casos insospechados.
A partir de las 6:30 de la mañana, del 7 de octubre de 2023, el grupo terrorista “Hamás” realizó una incursión a localidades del sur de Israel, como consecuencia de la cual fallecieron más de 1.200 personas, 14.970 resultaron heridas y 251 fueron secuestradas y llevadas luego a Gaza.
De los muertos, alrededor de 809 eran civiles, 280 mujeres y 40 niños; 314 eran miembros de las fuerzas militares del país agredido. Fue, sin lugar a duda, un acto cobarde, inaceptable y repudiable desde todo punto de vista.
Veinte años después es el título de una novela de Alejandro Dumas (padre), que narra lo que ocurrió con el reencuentro de “los tres mosqueteros”, luego de ese tiempo, para una misión secreta. Se trata de una novela bastante aburrida, que poco o nada tiene que ver con su antecesora Los tres mosqueteros y peor aún con El conde de Montecristo, escritas por el mismo autor.
A mediados de la década de los 60 del siglo pasado, la música folclórica boliviana tuvo un despunte que la llevó a ganar varios premios internacionales. En efecto, el II Festival Latinoamericano de Folklore de Salta, inaugurado en Salta, Argentina, el 15 de abril de 1966, vio coronarse a la delegación boliviana como la ganadora, y a varios de sus integrantes ganar también premios como solistas o como grupos.
He leído con detenimiento Celda 38, el libro del periodista Eddy Luis Franco Nogales y confieso que me ha conmovido. He encontrado en él, el relato de un drama vivido por una persona inocente que fue recluida en la cárcel de San Pedro en la ciudad de La Paz por motivos políticos, en clara actitud de venganza y en cumplimiento de “órdenes superiores” emanadas del pretendido líder espiritual de los indígenas del mundo.
No estamos hablando de René Rodolfo Ríos Boettiger, “Pepo”, el famoso caricaturista chileno que dio vida al inolvidable Condorito. Estamos hablando de René Ríos González, el “Tucán”, el “Loco Ríos”, mi gran amigo que nació a la verdadera vida el 28 de julio de 1986, hace 40 años.
Recordamos hoy un hecho que marcó profundamente la historia de Bolivia: el derrocamiento, asesinato y colgamiento del presidente Gualberto Villarroel, ocurrido el 21 de julio de 1946, hace 80 años. El acontecimiento más espeluznante y trágico de la historia política boliviana, según mi amigo José Efraín Alba Mercado.
La guerra del Chaco, librada entre nuestro país y Paraguay entre 1932 y 1935 dio paso al surgimiento y desarrollo de la conciencia nacional de una manera nunca antes vista.
Lo bueno y lo malo coexisten, no se dan en estado puro, como se ve en el caso de la lucha de Alaa Faraj por su inocencia, acusado de ser un traficante y condenado en Italia a 30 años por repartir agua en una patera.

