
COLUMNA ABIERTA
Una de las frases que hizo famoso al expresidente Evo Morales fue la que pronunció en agosto de 2008, en Sucre: “los abogados me dicen es ilegal, yo le meto nomás y les digo métanle nomás y después lo legalizan, para eso han estudiado”.
Tremenda barbaridad la de quien, en su momento cumbre, se creía dueño de Bolivia y juraba que él y sus adláteres se quedarían en el gobierno por 500 años.
Al hacer un balance de lo sucedido en el año que terminó hace días, podemos afirmar que, en lo interno, se siente que la democracia, por la que tantos hombres y mujeres lucharon y dieron su vida y que estaba herida de muerte, se ha reinstalado y uno siente que ya no vive amenazado por el sicariato judicial y fiscal que instaló el MAS durante sus gobiernos.
La fecha en que se publicará esta columna (23 de noviembre de 2025) podría haber dado lugar a escribir sobre la humanización de Dios (no la divinización del hombre), producida hace más de dos mil años y recordada cada año en la fiesta de Navidad.
Se pudo también haber escrito sobre Chico Mendes, el líder sindical y activista ambiental asesinado en su casa de Xapuri, Brasil el 22 de diciembre de 2022, lo que lo convirtió en un símbolo de la lucha mundial de la defensa del medioambiente y de los campesinos.
En 1809, en Suecia, se creó el primer Ombudsman o Defensor del Pueblo, para proteger a las personas de los abusos de la administración pública. Como se sabe, cualquier Estado cumple tres funciones: legislativa, ejecutiva o administrativa y judicial o jurisdiccional que están atribuidas, no de manera exclusiva, a los órganos legislativo, ejecutivo y judicial, respectivamente. Decimos que no de manera exclusiva, porque cada uno cumple una de tales funciones de manera principal, pero también cumple las otras dos.
Celebramos hoy un nuevo aniversario de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Fue el 10 de diciembre de 1948, en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde se produjo tan importante acontecimiento que dio nacimiento a un documento que, si bien no fue un tratado internacional, sirve hasta hoy como una guía para la promoción, defensa y protección de los derechos que toda persona tiene, por el solo hecho de ser tal.
Hace una semana escribíamos acerca del cierre del Ministerio de Justicia, fundamentado en el accionar de esta cartera de Estado durante los gobiernos del MAS, que lo convirtieron de “Ministerio de los Derechos Humanos”, en “Base operativa de la persecución de opositores, incluso hasta la muerte”.
En medio de un enfrentamiento entre el presidente y el vicepresidente del Estado, ha dejado de existir el Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional. El presidente Paz Pereira se refirió a él como el “ministerio de la persecución” y dijo que lo enterraría “bien enterrado”. La medida ha recibido la aprobación de la mayoría de la ciudadanía.
El pasado 4 de octubre de 2025, en homenaje a san Francisco de Asís, el papa León XIV ha dado a conocer la Exhortación Apostólica Dilexi Te (Te he amado), sobre el amor a los pobres, que fue comenzada por el papa Francisco y que el actual pontífice hizo suya, como lo señala en el punto 3:
La asunción a la presidencia de Rodrigo Paz Pereira tuvo muchos aspectos interesantes, como la ausencia del expresidente Luis Arce en la ceremonia de transmisión del mando, tal vez preocupado porque la gente que acudió a la plaza Murillo no iba a celebrar sus habilidades de no engendrar un hijo, pero ofrecer pagar en su favor asistencia familiar o su actitud elusiva al papel de títere que le quiso asignar el autoproclamado “líder espiritual de los indígenas del mundo”.
Cuando el MAS llegó al poder en 2006 lo hizo dispuesto a mostrarse como el autor de todo lo bueno que podía suceder en el país; todo lo anterior había sido malo. Para el MAS, la historia de Bolivia comenzó ese año y todo lo sucedido entre 1825 y 2006 era indigno siquiera de mencionarse.

