
LA CURVA RECTA
Mientras escribo está columna, hoy es viernes, tenemos la noticia de que el candidato del MAS, el señor Luis Arce, se ha excusado de participar en el primer debate nacional, con todos los candidatos, que íbamos a tener en el país desde hace 18 años.
La semana que termina ha sido una semana de infarto, los resultados de las encuestas que fueron reveladas el miércoles pasado dejaron sin dormir a más de una persona, tanto entre ciudadanos comunes como entre los protagonistas de la vida política de la primera fila.
La semana que ha pasado hemos tenido un episodio verdaderamente lamentable, una bebé ha sido robada por una mujer que se ganó la confianza de su joven madre y una mujer inocente ha sido identificada equivocadamente como la vil ladrona, siendo expuesta en las redes sociales y en la prensa como si fuera la autora de ese crimen.
El significado de las palabras es muy importante para poder comunicarse, si se dice una cosa por otra, se puede crear por un lado un enorme desorden, y por el otro lado, dar lugar a eventuales grandes injusticias. Se puede involuntariamente, o peor, con premeditación y alevosía, denunciar a alguien e incluso condenarlo por una fechoría o un crimen que él no cometió. Y se puede también deformar la realidad.
Partamos por la definición de las palabras, la pedofilia es un instinto sexual que sienten algunas personas por niños (o niñas) prepúberes, (no por infantes), sino por esos niños que están aproximadamente entre los 6 y los 11 años de edad, ese instinto que puede ser considerado peligroso y altamente predatorio, porque puede dañar enormemente a la víctima si es que se materializa, mientras eso no sucede, no puede ser juzgado ni condenado.
Sucedió hace 15 años, en 2005, en medio de las revueltas y los paros que precedieron a la renuncia del entonces presidente Mesa, yo estaba en Puno con un grupo de turistas de esos que hacen los llamados “viajes de estudios”, y al día siguiente partiríamos para Huatajata, ya se nos había advertido que había problemas y que posiblemente no podríamos continuar al día subsiguiente a La Paz.
Cito de memoria, además porque no leí a Rousseau, pero mi profesor Orías, me contó una vez, en una de nuestras caminatas por los senderos de Llojeta, que la traducción al castellano, creo que era del Emilio, había tenido un garrafal error, el texto original decía que la “educación consistía en perder el tiempo”, y el esmerado traductor, poco ducho, y traidor al fin, creyó que esa frase no hacía sentido y le aumento un “no”, “ la educación consiste en no perder el tiempo”, y destruyó así para una parte del mundo toda una teoría pedagógica.
En días pasados ha sido colgada en las redes, algunos dicen que se ha viralizado, la grabación de una escena sexual donde se ve a una mujer joven, parecida a la presidenta del Senado.

