
LA CURVA RECTA
El luctuoso accidente aéreo que tuvo lugar la noche del último viernes de febrero ha puesto en evidencia, de una manera extremadamente grosera las debilidades de la condición humana.
El saqueo al que quisieron proceder y al que de hecho lo hicieron un grupo de personas que ya sea, viven por las inmediaciones o estaban casualmente en el lugar, ha mostrado un lado indignante de nuestra sociedad.
La noticia de que se moverán en lo posible los feriados para que coincidan con el fin de semana y de ese modo se pueda contar con varios días libres seguidos es algo que merece aplauso, en parte porque ayudará al turismo interno, pero ante todo porque es una mejora en la calidad de vida del trabajador asalariado.
Los bloqueos son un verdadero atentado a quien no está de acuerdo con los motivos que llevan a un grupo de ciudadanos a hacerlos, son un desrespeto a su derecho inalienable y principal de ejercer su libertad, vale decir moverse de un lado a otro, de acuerdo con sus deseos o con sus necesidades. Limitar esos derechos es inconstitucional, antidemocrático y delictivo.
Vivo a 28 kilómetros al sur de la maltratada plaza Murillo, el centro de los poderes Ejecutivo y Legislativo del país, y no puedo llegar a la ciudad de la sede de gobierno si no es haciendo ridículos transbordos, porque la única ruta que une La Paz con mi municipio está bloqueada al inicio de este.
Es un secuestro soft, no es que no pueda pasar, es que simplemente es mucho más difícil.
Hace un poco más de una semana se ha presentado el libro Tinta indeleble de Raúl Peñaranda, se trata de una selección de artículos que Raúl, uno de nuestros más serios periodistas de medios escritos de nuestro país, ha publicado a lo largo de tres décadas y media.
Admito mi más absoluta antipatía por Lidia Patty, y tengo las fundadas sospechas de que es culpable del delito que la ha llevado a la cárcel.
Ella es una impostora sin medida ni clemencia, su reclamo de declarar en quechua en el juicio que se le va siguiendo tiene que hacernos pensar que tal vez nunca entendió las demandas judiciales que inició contra el señor Camacho y la señora Áñez, y da lugar a investigar cómo logró su título de abogada, la universidad que se lo concedió está también en entredicho.
La designación de nuevas autoridades del Ejecutivo para el sector Turismo da muchas esperanzas, sobre todo porque durante casi todo el tiempo en que gobernó el MAS, se hicieron muy mal las cosas, para el turismo, y para la cultura.
Recientemente, y como corolario del fin de una época, ha saltado a la palestra la pregunta de qué hacer con ese elefante blanco que es el museo de Evo Morales en Orinoca.
El nuevo Gobierno (a pesar del vice) nos trae nuevas esperanzas, quienes siguen mi columna, saben que estoy ligado al turismo, lo he estado los últimos 45 años, y solo me puedo alegrar del cambio de timón. El masismo priorizó la ideología a la salud del sector, imponiendo visas costosas e incómodas (no solo) a los estadounidenses, con el pretexto de la reciprocidad.
Hay momentos en la vida en que quien aspira a mucho tiene que hacer pactos con el diablo, un poco eso le pasó a nuestro actual Presidente, asociarse a Edmand Lara, exitoso tiktokero, pero bastante errático en sus mensajes, más allá de que estos llegan y conmueven a buena parte de la población boliviana.
No puedo dejar de abandonar la sonrisa producto de mi felicidad de no ser gobernado por el MAS, sé que esta sensación es compartida por muchos, aunque puede ser que mis razones no sean las de otros, pero la posibilidad de que podamos armar una sociedad justa y racional está en el aire.

