
LA CURVA RECTA
Para ser justos, debemos poner en primer lugar, al hablar de la falta de agua en La Paz, la terrible sequía que está afectando al país desde principios de año. Tan verdad es este hecho, que lo que verdaderamente solucionará este terrible problema será una buena época de lluvias, que esperemos no se retrase o peor, decida no hacerse presente en los próximos meses.
Hace un poco más de 10 días las cosas se han puesta color de hormiga en buena parte de la zona sur de la ciudad de La Paz, no hay agua, y eso es realmente muy desagradable, la gente está echando el grito al cielo y tiene razón, porque realmente significa una gran incomodidad, y porque además de alguna manera ésta ha sido una situación que se ha presentado sin previo aviso, al menos sin un aviso oficial, porque de la sequía y del Niño, ya se había oído hablar desde junio o aún antes.
He tenido acceso al video con audio de un momento de la agonía del joven Javier Canchi. He podido escuchar a este casi niño pedir que lo maten, clamar por morir, porque los dolores que estaba sufriendo ya no los podía aguantar. Ha implorado su muerte, allí en el lugar donde sus verdugos lo dejaron y otras personas lo encontraron y llamaron una ambulancia. Y como sabemos ha muerto un par de días después en el hospital Viedma de Cochabamba.
Tengo que confesar que me encantan las alfombras persas, y lo digo en tono de confesión porque no deja de tener ese gusto un alguito de esnobismo, de wannabe. Tiene que ver con mi primer viaje a Europa y la suerte que tuve de conocer a unos burgueses alemanes muy potentes económicamente, que tenían sus casas llenas de esas maravillosas joyas textiles.
La semana pasada tuvo lugar una importante marcha contra la violencia hacia las mujeres, posiblemente uno de los asuntos más importantes que debe ser entendido, atacado y solucionado por nuestra sociedad. No me sumé por una razón muy peregrina, estaba muy lejos de La Paz, y por otra un poco individualista: cuando uno participa de una marcha al final puede estar marchando por algo que no representa su verdadera perspectiva de las cosas, eso sucede hasta con las causas más nobles.
Una obra de arte del Siart —que en realidad no lo era (esto escrito y publicado por una de sus autoras, por cierto la principal)— ha causado un enorme revuelo en La Paz. La señora que confiesa no hacer arte sino política debe estar encantada con lo sucedido. Una aprobación general de lo que ella estaba exponiendo, una aclamación del público, es posible que la hubiera llevado a una seria crisis de identidad.
La semana pasada hemos podido leer dos cartas abiertas al ministro Remy Ferreira. Una más y el fenómeno podría ser calificado como bullying. Pero el Ministro no es un ser indefenso que está siendo acorralado, sino un personaje que ha despertado irritación e indignación, no sólo entre quienes no sienten simpatía por el proceso de cambio, sino entre algunos de los entusiastas de éste.

