
LA CURVA RECTA
El pedido de declarar la inconstitucionalidad de algunos de los artículos de la Constitución evista, hecho por unos diputados evistas, pone una vez más en evidencia el bajo nivel al que ha caído la vida política boliviana desde que Morales subió al poder.
La última mentirita de Su Excelencia ha ido además condimentada de una coprolalia que no hace bien a la vida pública
Hace una semana, el presidente Evo Morales ha firmado la sentencia de muerte del Parque Isiboro Sécure. Los masistas han celebrado y los ambientalistas se han rasgado las vestiduras y los opositores han aprovechado la ocasión para poner en evidencia la impostura que caracteriza al régimen. La noticia es triste, porque el daño que causará la carretera que pronto cruzará el hasta ahora parque nacional es posible que tenga costos enormes a largo plazo. Eso es lo que dicen quienes han dedicado parte de sus vidas al estudio del medioambiente.
La increíble historia de la señora Ch que fue llevada en vida a una funeraria por su propia hija ha conmovido a toda La Paz y posiblemente al país. Y no es para menos, el episodio tiene todo para una historia surrealista, o del realismo mágico, y mucho que parece desamor.
La semana que ha pasado ha sido un período un tanto bochornoso para el MAS, para el Presidente del Estado Plurinacional y para una serie de personalidades del Gobierno, y es que las fotografías de Romer Gutiérrez, el ciudadano boliviano que ha sido detenido en el Brasil por la posesión de casi 100 kg de cocaína, no son poca cosa.
La semana pasada se ha armado un pequeño revuelo en relación a una especie de reglamento que el Tribunal Constitucional del Estado Plurinacional dispuso para imponer ciertos parámetros a la forma en que debían trajearse sus funcionarios para ir a trabajar.
Los once años de gobierno evista muestran su peor cara precisamente en el campo de la salud
Las dolencias, a principios de año, del primer mandatario y más recientemente del ministro Luis Arce, y sus consiguientes viajes al exterior para buscar cura, han puesto en evidencia unas cuantas verdades que vale la pena volver a subrayar.

