
LA CURVA RECTA
La semana que ha pasado ha sido un período un tanto bochornoso para el MAS, para el Presidente del Estado Plurinacional y para una serie de personalidades del Gobierno, y es que las fotografías de Romer Gutiérrez, el ciudadano boliviano que ha sido detenido en el Brasil por la posesión de casi 100 kg de cocaína, no son poca cosa.
La semana pasada se ha armado un pequeño revuelo en relación a una especie de reglamento que el Tribunal Constitucional del Estado Plurinacional dispuso para imponer ciertos parámetros a la forma en que debían trajearse sus funcionarios para ir a trabajar.
Los once años de gobierno evista muestran su peor cara precisamente en el campo de la salud
Las dolencias, a principios de año, del primer mandatario y más recientemente del ministro Luis Arce, y sus consiguientes viajes al exterior para buscar cura, han puesto en evidencia unas cuantas verdades que vale la pena volver a subrayar.
Lo único que no cuadra en esa actitud a favor de la sencillez es que él es la cabeza del Poder Legislativo, que está construyendo el edificio de la Asamblea Plurinacional. El problema es que aparte de la destrucción del entorno urbano, se está haciendo una construcción faraónica, con un costo por metro cuadrado muy superior al de los edificios de lujo de la zona Sur de La Paz
Si con una buena fe rayana en la ingenuidad aceptamos la versión de nuestros compatriotas y del Gobierno plurinacional respecto a lo sucedido ese domingo 20 de marzo, tendríamos que entender que en su extremo celo profesional ellos cometieron un gran error: se pasaron la frontera sin más, portando armas, y para colmo amedrentaron, y les quitaron sus pertenencias a personas que por estar en su país no podían ser (todavía) consideradas como contrabandistas.
La semana pasada, en la segunda, (perdón), en la primera ciudad de Bolivia, por su población, tuvo lugar el siguiente episodio. Un joven de apellido Putz que trabaja en la televisión local, salió de su casa a hacer vida saludable, se puso a trotar unos cuantos kilómetros y, ya cansado, dejó el paso rápido y siguió caminando. Ese día hacía calor, de esos que hacen en Santa Cruz cuando no hay surazo y todos los cambas se disfrazan de collas. Sin pensarlo dos veces se quitó la polera. Estaba seguramente disfrutando del momento, cuando fue interceptado por un “Agente del Orden”.
El que un magistrado del Tribunal Constitucional escupa a un diputado nacional es, sin lugar a dudas, un hecho inusual en cualquier país del mundo. El que luego un diputado de la misma bancada del “escupido” amenace con un juicio por intento de asesinato al “escupidor”, porque éste vive con el VIH, es más que inusual, y el que la condición de salud del dueño de la saliva haya sido dada a conocer un par de años antes, nada menos que por el Ministro de Salud, es francamente inaudito.
El vicepresidente Álvaro ha declarado la semana pasada que él y el presidente Evo están preparando una propuesta de ley que instaure la cadena perpetua para los violadores de niños cuyo acto hubiera llevado a sus víctimas a la muerte.

