
Leidy Merino

BITÁCORA DEL BÚHO
En el espectáculo tragicómico del poder, el presidente casi siempre encarna la luz: la promesa, el discurso pulcro, la legitimidad del voto y la supuesta brújula moral de la nación.
Sin embargo, detrás de la imagen pública del primer mandatario suele operar una maquinaria política que permanece fuera de escena, una estructura que muchas veces se diseña en las alcantarillas del poder.

GUSTAVO V. GARCÍA

BUSCANDO LA VERDAD
Si los políticos de siempre y los administradores del Estado no se ‘ponen las pilas’ y toman decisiones urgentes para superar la crisis –de modo que Bolivia, aspirando a un mejor futuro dé las condiciones para que los empresarios traduzcan nuestro gran potencial, en desarrollo y disminución de la pobreza– la suerte del país podría estar echada…

SURAZO
La tragedia del Centro General de Mantenimiento del Regimiento de Artillería Mecanizada 2 (RAM-2) “Bolívar”, de Viacha, ha reavivado el debate sobre la obligatoriedad del servicio militar en Bolivia, un tema que Evo Morales declaró sepultado tras la promulgación de la Constitución Política del Estado, en 2009.
Pero no estaba muerto, ni andaba de parranda.

LA LUZ Y EL TÚNEL
En un último cambio de opinión, el presidente del Estado ha intentado aparentar y transmitir ánimo, al afirmar que el 87% de los parlamentarios apoyan alguna reforma parcial de la Constitución. Pocos días antes, su posición era contraria porque entendía que la reforma resultaba demasiado larga y complicada.

COLUMNA ABIERTA
El sociólogo Hugo José Suárez dijo en una reciente entrevista que el poder convierte a uno en el monstruo contra el cual luchó, mostrando una manera de entender la vinculación entre poder y el comportamiento de los seres humanos.
Hay otra que afirma que el poder, no cambia a nadie, sólo permite descubrir a una persona tal cual es, no como aparenta ser. En esa línea, alguien escribió hace muchos años que, si se quiere conocer a un hombre, hay que dotarle de gran poder.

RONALD NOSTAS ARDAYA

CIUDADANO X
No es la novela de Ernesto Sábato, a quien Borges rebautizó con ironía “Ernesto Sótano, porque escribe sobre túneles y tumbas”. El túnel del que hablamos es una zona de sombra en la economía boliviana, que todavía seguiremos atravesando por varios meses, pero después de la cual se avizora una luz.
O al menos así lo ve el Banco Mundial (BM) que, si bien coincide con otros organismos internacionales en cuanto a la recesión que se vive en el año en curso (-3,20%), adelanta un crecimiento del 4% para Bolivia en el 2027.

VUELTA
Si uno se atuviera a la primera versión del Gobierno y las Fuerzas Armadas sobre la tragedia que enlutó a Viacha el viernes pasado, a esta hora no se estaría lamentando la muerte de nueve personas, la desaparición de un número similar y las heridas, de diversa gravedad, que las explosiones provocaron en casi un centenar.

