En 40 años de VIH en Bolivia, mejora el tratamiento, pero los estigmas persisten
Desde aquel primer caso de VIH-sida en Bolivia, en 1984, ya han pasado 40 años y hay grandes avances en cuanto al tratamiento y diagnóstico de la enfermedad y eficiencia en los medicamentos. Sin embargo, el prejuicio, discriminación y estigma en contra de los pacientes (portadores o infectados) aún persiste en la sociedad boliviana.
“Todavía existe la discriminación. Se ha trabajado muy poco para combatirla y erradicar los estigmas”, dijo William Montaño, portador de VIH y activista y a quien no le interesa mantener el anonimato (ver testimonio en nota vinculada).
En tanto, Jhamel Garay, especialista en medicina tropical y responsable de salud del Instituto para el Desarrollo Humano (IPDH) de Cochabamba, dijo que hace muchos años era muy complicado el tratamiento porque los medicamentos llegaban por donaciones de otros países.
El especialista aseguró que actualmente los costos de las medicinas los cubre el fondo mundial y el Tesoro General de la Nación (TGN). “El costo de un tratamiento está entre cuatro y cinco dólares”, afirmó.
“Antes, un paciente tenía que tomar entre 14 y 17 tabletas diarias; actualmente se toma una cada día, de por vida”, sentenció Garay.
Cifras
Según información del Ministerio de Salud y Deportes, Programa Nacional de ITS/VIH/sida, hasta la fecha en Bolivia existen 41.232 casos de VIH y poco más del 40 por ciento se registra en la población joven.
Pandemia
Para Garay, durante la pandemia, sobre todo en la cuarentenas rígidas, el tema del VIH fue desatendido en general. Sin embargo —afirmó— en el Instituto para el Desarrollo Humano, el servicio a las personas con VIH se trabajó para tratar de facilitarles su tratamiento.
Enfatizó en que, antes de la pandemia, muchos pacientes no se diagnosticaban a tiempo, pero luego se dio un “boom”, con diagnósticos masivos.
Las cifras llegaron a un 5 por ciento a 10 por ciento anual, en etapa VIH, con pocos casos en etapa sida. En Cochabamba el comportamiento epidemiológico fue casi similar al del nacional.
Diagnóstico
En cuanto a los diagnósticos, Garay aseguró que el algoritmo se hace con dos pruebas rápidas, no es complejo. “Un paciente puede acudir a cualquier centro de salud para hacerse gratis la prueba de VIH. Y si sale reactiva, eso se confirma en los laboratorios de referencia que hay en cada departamento”.
Tratamiento
Consultado sobre el tratamiento que debe seguir un paciente con VIH, el experto aseguró que en Bolivia se manejan estrategias a nivel mundial.
Según el especialista, toda persona que se diagnostica con VIH debe iniciar tratamiento de inmediato. Por otro lado, menciona que si bien en la década de los 90 se esperaba a que las defensas del paciente bajaran hasta cierto número para recién iniciar el tratamiento, actualmente todo ha cambiado. Garay hizo hincapié en que, “I=I”, que significa indetectable es igual a intransmisible.
“Es un dato importante a tomar en cuenta. I=I hacer referencia a que todo paciente diagnosticado con VIH, como toma tratamiento rápido llega a controlar el virus en su sangre, llegando a lo que se llama carga viral indetectable y al tener tan poco virus en su sangre, según estudios, es intransmisible para otros por la vía sexual”, explicó Garay.
Consultado sobre los rangos de edades en los que está concentrado el VIH, el galeno aseguró que se encuentra más en los jóvenes. “La mayoría de casos, como muestran las estadísticas, está entre los 15 y 39 años. En el 95 por ciento de los casos la transmisión es por vía sexual y otro porcentaje, por vía sanguínea y por vía perinatal”.
Incidió en que a nivel nacional, la mayor cantidad de casos está concentrado en el eje troncal y que aproximadamente el 57 por ciento está en Santa Cruz, el 20 por ciento en La Paz y el 19 por ciento en Cochabamba. A nivel local, informó que la mayoría de los casos está en el eje metropolitano y en las provincias y que la más afectada es Ivirgarzama, en el trópico.
VIH/sida
En cuanto a la diferenciación de VIH Y sida, Garay dijo que la población debe tener en cuenta esta información. El sida, enfatiza, es el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, que es la etapa más avanzada de la infección por VIH.
“La infección por VIH tiene varias fases: la primoinfección, luego está la fase asintomática, que es la más prolongada, la fase sintomática y, finalmente, la fase sida”, concluyó.
Montaño: “Vivo con VIH desde hace 18 años y tengo una vida normal”
William Montaño es activista, pertenece al equipo de trabajo del Instituto para el Desarrollo Humano (IPDH) y es portador del VIH desde hace varios años.
—¿Desde hace cuánto tiempo es portador?
—Estoy con el VIH desde hace 18 años. Tengo una vida normal y por azares de la vida contraje la enfermedad, no es que uno se lo busca, y a partir de eso comencé a trabar mucho más fuerte en el tema de salud, para todas las personas que no dan la cara todavía, porque piensan que tener VIH es algo malo.
—¿Se mantienen los estigmas con respecto a los portadores de VIH?
—Existe el estigma, la discriminación y es muy fuerte. Yo creo que se ha trabajado muy poco, aunque hay estudios que se han realizado desde las organizaciones, desde la red nacional de personas con VIH, y otras organizaciones, para combatir y erradicar la discriminación y los estigmas.
—¿Cómo lo asimiló cuando se enteró de que es portador de VIH?
—Para mí, ha sido una lucha de muchos años. Uno no sabe cuándo le va a tocar. Yo ya estuve preparado. No fue tan fuerte el choque para mí de tener un diagnóstico. Lo más difícil fue comunicar a la familia, a la pareja. Todo eso fue muy complicado.
Siempre lo digo: el tener el VIH hay que tomarlo como un amigo, porque está dentro de tu organismo, dentro de tu sangre, y cuando tomas los tratamientos adecuados puedes estar muy bien.
—¿Cómo ha sido el proceso de adaptación a esa nueva vida, a base de medicamentos y tratamientos?
—Una de las preocupaciones para nosotros es que si los medicamentos los vamos a tener a tiempo, todos los días. Porque sólo el Estado lo compra, desde el Ministerio de Salud.
Los exámenes de laboratorio también son preocupantes, que muchas veces están faltando.
—¿Le ha costado enfrentarse a la gente, dar la cara frente a todo lo que menciona?
—Yo dije: “Tengo que dar la cara”. Porque si nadie da la cara, muchas veces nos señalan con el dedo y dicen: “Ustedes se lo buscaronS. Y eso no es así, nadie buscó esto.


























