Parte de la esencia boliviana se retrata en “Street Food”
La directora y productora Tamara Rosenfeld llegó a La Paz a mediados de octubre del año pasado, cuando aún había una cierta normalidad, ella y su equipo estuvieron en la sede de gobierno durante cinco días grabando el episodio dedicado a La Paz para la serie de Netflix” Street Food Latin America” que se estrena este 21 de julio en la plataforma de streaming.
Street Food nace de la popular serie Chef’s Table de Netflix. “Para Chef’s Table, nuestro objetivo era cambiar la forma en que las personas veían la programación de alimentos, utilizando algunos de los chefs más famosos y talentosos del mundo. Luego nos dimos cuenta de que también hay historias increíbles de comida de los héroes locales que están cocinando platos legendarios e innovadores en la esquina de la calle, y queríamos mostrárselos al mundo”, cuenta Rosenfeld en entrevista con OH!
En “Street Food” se comparten hermosas historias sobre comida mientras el enfoque está en las personas detrás de los platos, su pasión, historia, luchas y lo que los llevó al éxito.
“Destacamos un cocinero principal y otros tres cocineros que representan a la ciudad. En cada episodio, la ciudad se convierte en un personaje propio.
Filmamos la primera temporada de Street Food en toda Asia, que actualmente está disponible en Netflix. La comida callejera es una parte integral de la cultura latinoamericana, así que, para la segunda temporada, era natural que fuéramos a América Latina”, dice la directora y productora.
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La gastronomía como identidad
Rosenfeld asegura que recuerda las ciudades y países a través de los coloridos sabores de su comida. “El gusto es un sentido que hace que un recuerdo sea mucho más vívido. Dondequiera que uno viaje, comer la comida local es una de las mejores maneras de conectarse con la gente, la historia, la identidad y la cultura de una ciudad”, comenta y añade que para la raza humana, la gastronomía es una forma de conectarnos y que la buena comida es un idioma que la gente de todo el mundo puede entender, un idioma que no conoce raza ni estatus.
La experiencia en La Paz
La directora confiesa a OH! que siempre quiso visitar Bolivia, así que cuando se decidió que dirigiría el episodio de La Paz para “Street Food” se emocionó.
“Cuando llegué, La Paz me dejó sin aliento, y no fue solo porque mi cuerpo se estaba aclimatando a la altitud. Las cimas de las montañas que rodean la ciudad y las luces parpadeantes eran impresionantes. Todavía recuerdo esa primera unidad desde el aeropuerto en El Alto, bajando la colina, luego doblando una curva y luego viendo las brillantes luces de La Paz rodeadas por las montañas. Fue encantador. La Paz se siente como un lugar mágico sobre las nubes”, comenta.
En los siguientes días de su estadía en la sede de gobierno, conoció a más gente y asegura que vio la riqueza de la cultura boliviana y de la ciudad. “Disfruté caminando por los mercados donde muchas cholitas, con sus grandes faldas, bombines y aguayos vibrantes, ofrecían frutas y verduras frescas. Probé chirimoya y mocochinchi por primera vez y disfruté de lo refrescantes y sabrosos que eran. Luego nos movimos por las calles. La ciudad se sentía muy viva, con vendedores ambulantes de comida en cada esquina. Para una cineasta que cuenta la historia de la comida callejera, me sentí como un niño en una tienda de dulces”, asegura.
Confiesa que durante la filmación hubo algunos desafíos con el ajuste a la altitud, pero su entusiasmo por capturar esas historias que se iban hilando entre calles y sabores la mantuvo para enfrentar cualquier reto de altitud.
“Llegar a filmar y entrevistar a los chefs de comida callejera en La Paz fue la mejor parte de la filmación. Sus vidas son extraordinarias y, a pesar de todo, han superado sus desafíos. Como directora, lo más gratificante es poder compartir historias poderosas y hermosos paisajes con el mundo. Y Bolivia tiene eso en abundancia”.
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Durante la grabación
Aunque el capítulo boliviano se grabó en cinco días, Rosenfeld y su equipo se prepararon mucho de manera previa a su llegada al país. La directora cuenta que en esos días el clima ayudó bastante y que incluso hubo una tormenta de granizo que hizo que las imágenes que estaban filmando fueran aún más cautivadoras. “Ese fue el día que estábamos filmando el helado de canela y el cementerio central”, recuerda.
Rosenfeld es una persona muy amable y cuenta con mucha calidez su experiencia en nuestro país, asegura que como cineasta ha sido muy afortunado de haber viajado por todo el mundo, y que su experiencia en La Paz fue especialmente especial.
“En La Paz, disfruté muchísimo de los teleféricos aéreos con vista a la ciudad, sin embargo, la parte de Bolivia que más me llamó la atención fueron las cholitas. Si bien amo los paisajes pintorescos, personalmente me conmueven las historias de las personas”, comenta.
Rellenos estelares
La cocinera principal del capítulo sobre Bolivia es Emiliana, una cholita que se dedica a preparar papas rellenas.
“Gracias a ella y a nuestros expertos locales disfruté aprendiendo sobre la historia de las cholitas y el reciente movimiento para empoderarlas a ellas y a otras mujeres en Bolivia. Lo que me encanta de la ciudad es ver la cultura boliviana cobrar vida en todas partes. En La Paz no necesitas ir a museos, en las calles puedes aprender sobre la cultura y experimentar la historia. Puedes estar el Mercado de las Brujas, pasar tiempo con la pachamama o pasar el rato con algunas cholitas mientras comes comida callejera. La cultura local vibra por las calles de la ciudad”, cuenta Rosenfeld, quien también conoció a Marsia Taha, jefe de cocina de Gustu, y a Sumaya Prado, quienes le enseñaron algunos de los diversos ingredientes y platos nacionales.
“Experimenté comidas y sabores nuevos en mi paleta; rellenos de papa, pasteles, helado de canela, ranga ranga, wallake y muchos más platos maravillosos y sabrosos.
Todos los lugareños con los que hablé estaban muy orgullosos de La Paz, su cultura boliviana y sus comidas locales. Ahora entiendo por qué”, dice.
Historias detrás de los sabores
En cada episodio de Street Food se presenta a un cocinero principal y se cuenta las historias de otros tres para completar la forma en que la escena de la comida callejera contribuye a cada ciudad en su conjunto.
“Todos los chefs de comida callejera me impresionaron, especialmente Emiliana. Ella vende rellenos de papa en La Paz. No sólo su comida era deliciosa, su historia es de proporciones épicas y es realmente inspiradora. Se ha enfrentado a muchos desafíos en la vida, y cada vez que Emiliana era derribada, luchaba por volver a levantarse. Ella nunca se rindió, incluso en los momentos más bajos. La perseverancia está en su sangre. Espero que su historia inspire a los televidentes de todo Bolivia y el mundo a mantenerse en su poder y defenderse. Emiliana es el epítome de la fuerza”, asegura la cineasta.
Proyectos
La cineasta señala que debido a la Covid-19 todos los proyectos de filmación están en espera porque en este momento no se puede viajar de manera segura.
“Durante este tiempo sin precedentes, los proveedores se enfrentan a desafíos como nunca antes con cierres temporales y futuros inciertos. Esperamos que al compartir sus historias y celebrar su trabajo, los espectadores de todo el mundo vean el valor inconmensurable que estas personas inspiradoras aportan a su comunidad.
Esperamos que después de ver ‘Street Food’ nuestros televidentes consideren apoyar a los vendedores ambulantes de comida en sus propias comunidades para que podamos seguir disfrutando de estas increíbles tradiciones culinarias”, concluye Rosenfeld.