El odio y la ignorancia son sus guías
Sus acciones se sustentan en el odio. Ahí nace con ímpetu salvaje el odio a todos y a todo. Sólo sus “hermanas y hermanos” están a salvo de ese odio, que le devora las entrañas, que le hace encontrar “la mentira por doquier” siendo que es artífice de la misma. El odio que no se quita con el tormento, no se expía por el martirio, ni se borra con sangre derramada (San Isidro) le hace concebir como el enemigo eterno primero al imperialismo, segundo “a los vendepatrias”, a la derecha y a sus enemigos ahora también dentro de su partido a los que está metiendo a la cárcel, destituyendo de sus cargos e ignorándolos en planes futuros. A estas alturas, cuando todo el mundo le está dando las espaldas, cabe recordarle con Shakespeare que “si las masas pueden amar sin saber porqué, también pueden odiar sin mayor fundamento”.
De vuelta al maestro de la mentira: “Estuvimos juntos con Gaby Zapata, tuvimos un hijo que más tarde murió”. El mayor testimonio de la existencia es el certificado de nacimiento y Evo Morales lo obtuvo de una registradora oficial. ¿Cómo? Según la letra, sus padres lo obtuvieron oficialmente. Suman las mentiras, Evo pagó nueve años de anticrético por Gaby que presentó un niño como el hijo de ambos. Las acciones judiciales plagadas de mentiras de los querellantes, hasta que la sentencia cayó sobre Gaby: nueve años de cárcel sin devolver los muchos millones de dólares que ganó en sus negocios con los chinos gracias a su muñeca con Evo y su entorno. Lo más irritante es que el mentiroso culpa a otros de sus mentiras.
Cuando se acerca octubre, el mes de las definiciones, ha de pesar la verdad. La honestidad. La decencia ante el ciudadano que está en plena tarea de análisis de los hechos contenidos en estos 14 años de MAS de lo mismo. El crimen, la persecución, la cárcel, la corrupción, el narcotráfico, la manipulación de la justicia tienen mucho que ver. Se pretende negar que “levantar un andamio no es edificar” (Napoleón III) olvidando que “gobernar significa rectificar” (Confucio) en lugar de profundizar el error y aumentar el odio. José María Bakovic, el mártir demócrata, le está resultando más nocivo que miles de rebeldes.
Más allá de la propaganda electoral ruidosa y atorrante está la serena reflexión, la experiencia de los mayores, la cordura y la virtud de los ciudadanos para la más acertada elección.
El autor es periodista
mauricio.aira@comhem.se
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