Sin soga ni cabrito
Parece de nunca acabar la disputa entre la Federación Boliviana de Futbol y los clubes profesionales de aceptar la propuesta del empresario y dirigente de Bolívar Marcelo Claure, que formalmente ofreció comprar los derechos de televisión por 104 millones de dólares por el lapso de 10 años. Por supuesto esta suma supera en mucho a las conseguidas en años anteriores.
Lo que queda claro es que los clubes profesionales son propietarios de los partidos de fútbol que juegan y, por lo tanto, pueden vender sus derechos al que más les convenga. Al margen de la suma propuesta de Claure “ Unidos por el Fútbol “ es evidente que lo que se quiere es que no existan intermediarios.
Estos intermediarios reciben un porcentaje de la venta de los derechos de televisión y consecuentemente lo que obtienen los clubes no alcanza a sus expectativas. La Federación Boliviana de Fútbol ha dicho que la licitación de los derechos continúa porque los ampara la norma federativa. Sin embargo, se recordará que hace un par de semanas los 14 clubes le dijeron a la federación que no haya licitaciones.
La actual propietaria de esos derechos, hasta el 31 de diciembre, es la empresa Sport TV Right. Pero tiene una cláusula preferencial y ese hecho le posiciona por encima de otras empresas interesadas. Las licitaciones conllevan algunas trampas con las llamadas comisiones que reciben los que facilitan que una determinada empresa se adjudique el derecho.
Precisamente por ese hecho muchos dirigentes de la Federación Internacional de Fútbol, (FIFA) y la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) están sometidos a juicio y de momento presos. No deseamos ser suspicaces sobre el tema. Pero hoy más que nunca todos deben ir tomados de la mano.
La propuesta de Claure a todas luces es muy interesante. Lo que se tiene que hacer es perfeccionar el modelo presentado de modo que no haya dudas sobre los aspectos legales y económicos.
La FBF debe dar marcha atrás porque los clubes más poderosos del país como Wilstermann, Bolívar, Oriente Petrolero Bloommig y otros han anunciado que no irán a ninguna licitación y vendarán su propia imagen. Será un fracaso para cualquier empresa si no cuenta con los mencionados equipos. Reiteramos que todos tienen que ponerse de acuerdo o de lo contrario quedarán sin soga ni cabrito.
El autor es Director de Codebol
Columnas de EDUARDO ARÉVALO TINEO

















