Escenarios de los Juegos Suramericanos buscan no ser elefantes blancos

Entretiempo
Publicado el 27/05/2019 a las 0h02

INVERSIÓN DE BS 1.500 MILLONES EN INFRAESTRUCTURA AÚN NO ES APROVECHADA AL MÁXIMO

Si hay algo que se destacó durante los XI Juegos Suramericanos Cochabamba 2018 fueron los escenarios deportivos de última generación y su nivel técnico, además del material deportivo que se tuvo. Éste fue el mayor legado que dejó el evento multidisciplinario que organizó Bolivia y aún se teme que se conviertan en elefantes blancos, monumentos al cemento. Exactamente un año después, le graficamos cómo está cada escenario y si los mayores temores se convirtieron en realidad.

Este legado, que le costó al país una inversión superior a los Bs 1.500 millones, aún no ha logrado ser capitalizado en su máximo potencial, porque si bien existen algunos escenarios deportivos que están bajo administración del Ministerio de Deportes, este año empezaron a darle impulso para su uso constante. Aquellos que fueron construidos por la Alcaldía de Cercado todavía no abrieron sus puertas de manera definitiva, incluso dos de ellos no albergaron competencias después de los Juegos.

 

MINISTERIO IMPULSA EL USO DE LOS CEFED CON CONVENIOS CON LAS FEDERACIONES

Los dos Centros de Entrenamientos y Formación Deportiva (Cefed), en la zona de La Tamborada (al sur de Cochabamba) y en Villa Tunari, son las infraestructuras a las que más uso se les dio hasta la fecha. Ambas, bajo administración del Ministerio de Deportes, se consolidaron con diferentes convenios para facilitar el acceso de los atletas, no sólo a los escenarios y el hotel, sino también a los equipamientos.

El primer acuerdo que se firmó fue con la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), que posibilitó que todas las selecciones, en sus diferentes categorías, no sólo tengan concentraciones en los Cefed, sino también puedan llevar adelante sus torneos nacionales, como el que se llevó adelante en Villa Tunari, la semana pasada (sub-15).

Ese convenio se rubricó recién el mes pasado. Además, el Ministerio de Deportes consolidó que 23 federaciones accedieran a este programa posibilitando el uso de los Cefed para eventos nacionales (61), internacionales (12), además de talleres (7) durante este 2019, eventos que beneficiarán a 13.832 deportistas.

Merced a las facilidades que al final optó por dar el Ministerio de Deportes, porque de inicio se fijó un tarifario fuera de la realidad económica del deporte nacional, lograron consolidar estos acuerdos porque la cartera nacional asume ciertos gastos, como la alimentación y el uso gratuito de los centros y el material deportivo; mientras las federaciones se comprometen a pagar 70 bolivianos por noche por persona en el hotel. Son costos mínimos en un hospedaje de cuatro estrellas, que cuenta con gimnasio, salas de prensa y conferencias, salas de hidroterapias, entre otros.

Incluso antes de lograr el acuerdo con las federaciones, los Cefed ya habían recibido varios torneos nacionales e internacionales. Uno de ellos fue el Campeonato Panamericano Juvenil de Ciclismo, en el velódromo, catalogado como uno de los más veloces del mundo, y que ya atrajo a ciclistas de la talla de Molly Schaffer van Houweling (Estados Unidos) y Mass van Beek (Holanda), que llegaron a Cochabamba en busca de romper récords mundiales.

 

ALCALDÍA DE CERCADO, CON PROBLEMAS PARA ABRIR LOS ESCENARIOS

Después del Estado, que a través de entidades como el Ministerio de Deportes, la Unidad de Proyectos Especiales (Upre), entre otras, invirtió algo más de 776 millones de bolivianos sólo en infraestructura, la Alcaldía de Cercado fue la segunda institución que más aportó en la construcción de escenarios deportivos para los Juegos, con un presupuesto superior a los 185 millones de bolivianos.

El Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba (GAMC) construyó de cero cinco escenarios de nivel mundial, como son: el complejo acuático, el estadio de atletismo, el pabellón de gimnasia, el patinódromo municipal y el circuito BMX; además se amplió el complejo de ráquetbol para contar con un complejo de squash, que aunque es nuevo comparte espacios con el ráquetbol.

Estos recintos recibieron elogios de propios y extraños durante los Juegos 2018, pero después del evento fueron los que mayor problema generaron para su uso posterior, por diferentes razones.

La primera es que ninguno de los recintos fue concluido al 100 por ciento para los Juegos, todos fueron entregados al 100 por ciento después de la justa deportiva. La segunda fueron las deudas no sólo de la Alcaldía a las empresas constructoras, sino también por el Comité Organizador de los Juegos (Codesur) por los servicios básicos, como energía eléctrica, agua, etc.

Finalmente, hasta la fecha, ninguno de los programas proyectados pudieron ponerse en marcha, porque la nueva Ley Municipal del Deporte, que contiene la reglamentación para el uso y administración de estos escenarios de alta tecnología, aún no pudo ser promulgada, según explicó Álvaro Caprirolo, jefe del Departamento de Administración de Infraestructuras de la Dirección de Deportes del GAMC.

Recién en marzo de este año la Alcaldía logró obtener la administración de todos los recintos deportivos, pero aún no pudo ponerlos a disposición de la ciudadanía, precisamente porque requiere de la normativa que le permita accionar los diferentes programas.

Pese a ello, la mayoría de los escenarios, con algunos inconvenientes de por medio (con protestas de las empresas por el pago, como Coboce que pide el pago de Bs 10,8 millones), lograron acoger torneos internacionales y nacionales, como el Gran Prix Julia Iriarte en el estadio de atletismo, la Copa UANA de Water Polo, los Juegos Humboldt en la piscina olímpica; el Sudamericano de Squash en el complejo; el torneo Internacional de Raquetbol Open Bolivia American Iris, entre otros.

El estadio de atletismo recibirá el Mundial Indoor en enero de 2020.

 

PATINÓDROMO, EN COMPLETO ABANDONO

De los cinco escenarios que construyó la Alcaldía de Cochabamba, dos no abrieron sus puertas ni una sola vez este año para la realización de algún evento: el patinódromo y el circuito de BMX.

El patinódromo estuvo en el ojo de la tormenta desde antes de su construcción, con oposición de vecinos y agrupaciones ecologistas que estaban en contra del escenario e incluso interpusieron una acción legal que al final salió a favor de la Alcaldía y el recinto se edificó.

Este escenario fue el único en que, a pocas horas de recibir la competencia en los Juegos, los trabajos externos continuaban. Un año después, el recinto parece no estar concluido, pero en las obras complementarias. Diferentes temas legales evitaron que su administración pasara a la Alcaldía hasta hace unas semanas, motivo por el que el escenario estuvo totalmente abandonado durante todo este tiempo. Si bien las dos pistas no sufrieron deterioro, los ambientes externos sí: gente mal entretenida rompió vidrios de una ventana y puerta, se conoce que incluso sufrió algún robo. Además, la maleza creció mucho en los alrededores de toda la infraestructura.

Ya con el escenario bajo su administración, la Dirección del Deporte de la comuna busca primero reparar los daños para que el patinódromo abra sus puertas por primera vez después de los Juegos, el próximo mes con un campeonato nacional de velocidad.

 

CIRCUITO DE BMX SE UTILIZÓ SÓLO PARA ENTRENAMIENTOS

El panorama en el circuito de bicicross no es muy diferente al del patinódromo, porque tampoco volvió a acoger ningún evento deportivo después de los Juegos. Luego de su entrega final, pasaron varios meses hasta que este 2019 algunos seleccionados nacionales y locales pudieron ingresar para entrenar.

En una visita que Los Tiempos hizo la anterior semana, se constató que el lugar está abandonado, aunque no sufrió robos ni tiene los vidrios rotos, pero la maleza también empezó a crecer en los alrededores de las pistas de cross y supercross.

La Alcaldía, a través de su Dirección de Deportes, al igual que con el patinódromo, quiere impulsar su uso lo más pronto posible. Ya se concretó un campeonato nacional para septiembre de este año y se busca un Latinoamericano para 2020.

Pero más allá de la apertura para eventos aislados, lo que pretende la Dirección de Deportes, según Caprirolo, es dar un funcionamiento sostenido a todos los escenarios deportivos, no sólo para los torneos nacionales, sino con programas que puedan otorgar el uso gratuito para las selecciones departamentales y nacionales; la consolidación de las escuelas municipales con costos mínimos, los convenios con clubes o asociaciones para que los escenarios esté siempre al servicio del deporte. La Dirección de Deportes sólo espera la promulgación de la nueva ley para poner en acción estos programas.

 

BLOQUES HABITACIONALES DE LA VILLA SIGUEN DESOCUPADOS
Además del legado en infraestructura deportiva, que aún busca no convertirse en monumentos al cemento, los XI Juegos Suramericanos Cochabamba 2018 dejaron otra herencia: 14 bloques habitacionales (672 departamentos) que se construyeron para albergar a los más de 4 mil deportistas provenientes de 14 países.

Estos bloques fueron concebidos para que después de los Juegos sean parte del Plan de Vivienda que maneja el Ministerio de Obras Públicas, a través de la Agencia Estatal de Vivienda. Fue esta cartera la que invirtió 234.260.424 bolivianos en la construcción de las estructuras, y que después de los Juegos los puso a la venta. Los costos de los departamentos ($us 55 mil) fueron cuestionados por la población, pero no fue esta la razón por la que hasta la fecha las viviendas no fueron ocupadas.

De acuerdo a un informe de la AEVivienda que expuso el asambleísta Demócrata, Freddy Gonzales, recién se “tiene en curso la aprobación de anteproyecto (…) que aprueba el fraccionamiento de la urbanización. Se tiene empadronado en Catastro los 14 bloques. Se tiene aprobada la resolución de distribución de manzanos”; sin embargo, aún falta el consentimiento de los planos de construcción, la adecuación de propiedad horizontal y el registro individual en Derechos Reales. Gonzales cuestionó que todos estos trámites se los realicen después de que la construcción fue terminada. También se observaron las licencias ambientales, que no contaría la construcción.

 

¿DONDE QUEDÓ EL EQUIPAMIENTO DE LOS JUEGOS?