Jara, el “chico malo” de Chile en la Copa América
Sao Paulo
Los duelos del chileno Gonzalo Jara frente a Uruguay en la Copa América parecen condenados a la polémica.
Si en la de Chile 2015 provocó a Edinson Cavani metiéndole un dedo en el trasero, el lunes pasado en Brasil decidió que la mejor manera de frenar a un hincha que había saltado al campo era con una expeditiva patada que acabó con el espontáneo rodando en el césped.
Jara, de 33 años, se ha granjeado la fama de “chico malo” en la selección chilena, pese a que su protagonismo en la Roja ha declinado con el paso del tiempo y actualmente no tiene un puesto en el equipo titular del técnico colombiano Reinaldo Rueda.
De hecho, el del lunes ante Uruguay en el estadio Maracaná de Río de Janeiro era el primer partido de la Copa en el que el zaguero del Estudiantes argentino formaba parte del once inicial.
Todos los focos apuntaban al reencuentro entre Cavani y Jara cuatro años después de su polémico cruce. En esa ocasión, el ariete charrúa reaccionó con furia a la provocación de Jara y fue expulsado en los cuartos de final. Con un jugador más, Chile ganó el duelo y a la postre se proclamó campeón del torneo.
Pero el encontronazo entre ambos parece haber quedado en el pasado y Jara sorprendió con otra salida de tono que, como ya ocurrió en 2015, podría motivar una sanción de la Conmebol.
Corría el minuto 72 de partido en el Maracaná cuando un hincha, presuntamente uruguayo por el color blanco y celeste de su ropa, y ataviado con una máscara de cabeza de gallina, saltó al campo de juego.
El partido se detuvo y los guardias de seguridad comenzaron a corretear detrás del espontáneo. Los jugadores, como es habitual, miraban resignados el espectáculo a la espera de que el intruso fuera detenido.
Jara, sin embargo, decidió renunciar al rol de mero espectador y quiso intervenir. Aprovechando un momento en que el seguidor pasó cerca, el chileno dio un par de zancadas y le pegó una patada a la altura de la rodilla que lo mandó al suelo.
Luis Suárez, que vio la entrada desde primera fila, corrió desesperado hacia el árbitro, el brasileño Raphael Claus, para reclamarle que castigara la acción del defensa, ante el desconcierto del resto de futbolistas.
El árbitro conversó con Jara pero no le mostró tarjeta, pese a que el código disciplinario establece una suspensión de al menos dos partidos por agredir a otro jugador o a cualquier persona en un partido.
POSIBLE SANCIÓN AL JUGADOR YA NO DEPENDE DE LOS ÁRBITROS
Una posible sanción al chileno Gonzalo Jara por haber derribado violentamente a un aficionado que invadió la cancha del estadio Maracaná, en el partido del lunes en que Uruguay se impuso por 1-0 en la Copa América, ya no depende de los árbitros sino de otras instancias de la Conmebol.
Así lo dejó claro el presidente del Comité de Arbitraje de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Wilson Luiz Seneme, quien admitió que la regla 12 prevé sanciones a futbolistas por agresiones a aficionados pero que el árbitro del partido no lo vio así.“El árbitro hizo su informe y relató lo ocurrido. Tomó su decisión. Es una decisión tomada por el árbitro y por eso, que la acción pueda tener otra consecuencia, ya no compete a los árbitros”, afirmó.















