Paraguayo Espinoza se siente como un montereño más
Un montereño más. Así se siente el volante de contención paraguayo Pablo Espinoza, que cada día está pendiente de Montero y en especial del club Guabirá, al que llegó en 2017 y luego tuvo que dejar por una lesión en la rodilla.
Actualmente vive en Asunción, Paraguay, y las primeras horas de cada día, lo primero que hace es leer los portales bolivianos para enterarse de todas las novedades.
“Sé que Montero superó los 1.200 casos de Covid-19, más que en mi país, y me preocupa mucho por la gente noble que vive en la ciudad”, afirmó el volante.
Espinoza espera que la gente montereña cumpla con los protocolos de bioseguridad para evitar la expansión del coronavirus.
Después de su salida del rojo, por una rotura de ligamento cruzado anterior, estuvo pendiente de las campañas del azucarero, comunicándose contantemente con sus excompañeros.
Hoy juega en Tacuary, que busca el ascenso a primera, pero por la Covid-19 el torneo de la B no comenzó, por lo que si ese campeonato no se juega se verá obligado a buscar nuevos horizontes fuera de su país.
Su sueño es volver a vestir la roja, naturalizarse como boliviano y quedarse a vivir en Montero.
“Me siento un montereño más, quisiera retirarme en Guabirá, ojalá se cumpla mi sueño”, manifestó Espinoza, que salió por la puerta grande del azucarero, por su buena relación, y desea volver por esa misma puerta.





















