Tras las persistentes lluvias que azotaron a los valles cochabambinos, el equipo periodístico de Los Tiempos emprendió el viaje hacia las alturas para constatar lo que desde la ciudad ya se perfilaba como un espectáculo único: nuestro imponente Nevado del Tunari completamente vestido de gala, cubierto por un grueso y denso manto blanco.