
SURAZO
Pero claro… el título de este artículo parte del escándalo por la compra con sobreprecio de 170 respiradores para contagiados de coronavirus. Por ello, su título debería ser “Respiradores”, pero no… me decidí por “Navajas”, no tanto por el apellido del ahora exministro de salud, sino por el plural de “cuchillo cuya hoja puede doblarse sobre el mango para que el filo quede guardado entre las dos cachas”.
Originalmente, “carajo” no era una mala palabra. En tierra firme era el hierro para marcar el ganado, y en altamar se utilizaba la palabra para designar al puesto del vigía, en lo alto del mástil mayor. Se dice –pero no está documentado– que, como la responsabilidad era la indeseable del barco, enviar a un marinero al carajo, es decir a vigilar allí arriba, era un castigo.
Pero está el detalle del pueblo de los carajos, en el actual Brasil, que fue utilizado para que algunos aseguren que la palabra se originó en nuestro continente.
Si usted tiene tiempo libre durante esta cuarentena, háganos un favor a quienes, por la naturaleza de nuestras funciones, debemos seguir trabajando: vea cómo encararemos la vida cuando volvamos a un estado de cosas con menor control, que nunca podrá volver a ser la “normalidad” que todos conocíamos.
Los periódicos son la prensa, por esencia y naturaleza. Su nombre viene de una máquina que servía para imprimir, por presión de planchas entintadas contra el papel, y después se extendió a los talleres donde se hacía esa labor. Allí se imprimían los periódicos así que el nombre fue aplicado, también, al periodismo.
En esta cuarentena se produjo un hito en la historia del periodismo boliviano: la suspensión de las ediciones impresas de la mayoría de los periódicos del país.
A mi hermana, que es maestra, no le quita el sueño el receso que la cuarentena ha impuesto a las actividades escolares. Me asegura que sigue avanzando en sus clases mediante videoconferencias.
Mi hija, en cambio, está preocupada porque, según me cuenta, desde que comenzó la emergencia sanitaria, ella y sus compañeros no han avanzado nada en dos materias cuyos docentes “ya son mayores” y, aparentemente, conocen poco o nada de las nuevas tecnologías de la información y comunicación.
La del coronavirus va a pasar a la historia como la primera gran pandemia de la humanidad
Es cierto que en el pasado hubo epidemias de magnitud, con un costo de vidas humanas mucho mayor que la ocasionada por la Covid-19 hasta ahora, pero ninguna había alcanzado el nivel de pandemia, definida por la Organización Mundial de la Salud como “la propagación mundial de una nueva enfermedad”, debido a que no alcanzó el nivel global de esta.
Si ahora, en pleno siglo XXI, una enfermedad como la provocada por el nuevo coronavirus pudo poner el mundo de cabeza, ¿se imaginan el efecto que tuvieron las epidemias en la antigüedad?
Como ya les referí en un artículo anterior, una de las más mortíferas fue la peste negra que cobró la vida de por lo menos 25 millones de personas. El gran detalle es que esta epidemia estalló en el siglo XIV, antes de que Colón llegara a América, así que este continente estuvo a salvo de sus estragos.
Cuando quise entrevistarlo acerca de Luis Arce Gómez, un reconocido escritor e investigador, cuyo nombre no menciono por respeto, se excusó educadamente. “No voy a hablar de él –me dijo–. El hombre ya está muerto”.
Tuvimos que perder el saludo para saber cuánto lo necesitamos.
Eso es algo normal en los seres humanos que solo nos damos cuenta de lo bueno que tenemos cuando lo perdemos.
La globalización puede ser la culpable.
El coronavirus tardó dos meses y medio en expandirse a todo el mundo, un récord asombroso —aún en nuestros tiempos— que hubiera resultado imposible si la humanidad no estuviera tan conectada como ahora.

