
MARTILLEANDO
Los periodistas somos y hemos sido considerados enemigos del poder. Probablemente seremos considerados como tales mientras destapemos casos oscuros y pongamos en evidencia a los criminales.
Varios casos que han salido a la luz pública gracias a la labor periodística han terminado con destituciones de funcionarios públicos o privados, e incluso con la cárcel.
Al mismo tiempo muchos trabajadores de la prensa han sufrido agresiones físicas y verbales, amenazas y, fuera de Bolivia, la muerte.
La mitad de la humanidad tiene una gran deuda con la otra mitad. Y no sólo le debe la vida, sino que le debe el hecho de que millones de mujeres han pospuesto su carrera profesional, sus logros académicos y aspiraciones, tan sólo porque se ha asumido que la mujer, por su carácter reproductivo, debe ser quien se quede en la casa al cuidado de su familia.
Y es allí donde subyace el problema porque, encima de todo, se perpetúa.
Mientras el amable lector de esta columna va leyendo las palabras que aquí aparecen, miles de seres humanos van quedando caducos. Ya no sirven y ya no son útiles para la estructura social que ha decidido prescindir de ellos.
La estructura desecha a viejos y viejas. Amistosamente les dice que son de la tercera y cuarta edad. Hostilmente les dice viejas locas o viejos gordos y feos. La sociedad premia a la juventud y castiga a la vejez y hace de esta un pecado y un castigo.
"El plástico es malo si es que no se lo utiliza varias veces”, ha sentenciado Manuel Laredo, gerente de la empresa Mamut, mientras brindaba al celebrar el quinto aniversario de su organización, establecida hace cinco años en Cochabamba.
Es más fácil matar por una creencia que trabajar con ahínco. Porque de aquí a cuando crees que la cola cortada de un zorro servirá para que, cuando la pases por encima de tu cuerpo ¿te traerá buena suerte?
O que la sangre de un quirquincho partido a la mitad, luego de ser ahogado en chicha ¿servirá para que al año tengas un cambión o una casita?
O, incluso, llenarte de humo pestilente los primeros viernes de cada mes ¿hará que tu negocio se llene de clientes?
Como soñar no cuesta nada y no es prohibido, puse a mi mente, e incluso a mi corazón, a IMAGINAR con un futuro utópico. Se declaraba al 2019 como el Año del Peatón en reemplazo de los días del peatón que hay en Cochabamba y uno en Bolivia.
El Foro Económico Mundial (World Economic Forum por sus siglas en inglés) revela en un informe que América Latina tiene la mayor brecha de habilidades laborales en el mundo y una adicción tradicional al fracaso.
Cuando era pequeña, mi papá se quedó una noche entera sosteniendo mi mano porque no podía dormir. Había visto un programa de monstruos en la tele y cuando cerraba los ojos me asaltaban perturbadoras imágenes dispuestas a arrebatarme del brazo acogedor de un reparador sueño.
El necio eres tú porque te quedas mirando cuando hay mucho por hacer. Mucho por pelear, denunciar y destapar. No vale que te quedes sentado, leyendo, y te indignes por las eternas violaciones a la ley, por la enorme cantidad de feminicidios o porque pides a gritos intervenciones militares a países cercanos.
Eres inmadura cuando crees que no queda nada por hacer, mientras sostienes que sólo conviene tener fe en las generaciones futuras, debido a que la tuya no tiene arreglo.
En algún momento, el agua que tienes dentro de tu cuerpo estuvo dentro de dinosaurios, mamuts, bacterias, océanos, tormentas, casquetes polares y otros sitios.
El científico Alok Jah señala que el agua es el elemento más extraño del universo y que cada molécula, según cuenta en un documental de la BBC de Londres, ha existido durante miles de millones de años y ha circulado por toda la Tierra.

