
RECUERDOS DEL PRESENTE
Un cabildo abierto realizado en Guarayos fue el escenario para que los pobladores decidan defender sus tierras de los invasores y avasalladores que quieren usarlas para propósitos ilícitos.
Van a expulsar, si es necesario por la fuerza, a los asaltantes de tierras, incluso si son los invasores que han sido beneficiados por la complicidad del INRA, que les otorga títulos de propiedad.
La idea de que el Chapare sólo vende droga está equivocada. Su principal rubro de exportación no son ni las bananas ni las piñas ni el palmito, es la arena, el ripio.
Tan buena es la arena de Chapare que el Ministerio de Obras Públicas ha ordenado a todas las empresas estatales a usar, con exclusividad, esa arena para todas sus obras que se hagan en el departamento de Santa Cruz, sobre todo si están cerca de la frontera con Brasil.
El MAS ha conseguido dar a Chile dos triunfos sobre Bolivia en los últimos cinco años, los primeros desde 1879.
La peor de estas derrotas fue la última, porque ha sido resultado de un grosero y hasta sospechoso error: plantear una demanda alegando que el Silala no es un río y luego admitir que sí lo es.
Con toda razón, la Corte Internacional de Justicia de La Haya ni siquiera emitió un fallo, porque las dos partes estaban de acuerdo: el Silala es un río internacional.
En el curso del actual conflicto, lo que ha demostrado el MAS en todas sus tendencias es que sus dirigentes reconocen que sin el fraude electoral el partido no podría existir.
Las tendencias del partido mantienen sus furiosas diferencias sólo hasta el punto en que se pone en juego la subsistencia del fraude, convertida en su única fuente de existencia.
En el curso del actual conflicto, lo que ha demostrado el MAS en todas sus tendencias es que sus dirigentes reconocen que sin el fraude electoral el partido no podría existir.
Las tendencias del partido mantienen sus furiosas diferencias sólo hasta el punto en que se pone en juego la subsistencia del fraude, convertida en su única fuente de existencia.
Luis Arce Catacora está jugando a ser malabarista, pero un malabarista suicida, porque tiene en las manos y en el aire tres dinamitas con las mechas prendidas: el censo, la crisis económica y su ruptura con Evo Morales.
Se lo nota descuidado, o inexperto, porque estuvo más de una vez a punto de perder alguna de las dinamitas, en momentos dramáticos que fueron disimulados solamente por la propaganda y las noticias de las otras dos dinamitas.
Evo Morales, el exministro Carlos Romero, la Iglesia católica, los cívicos de todo el país, los expresidentes, el presidente de la bancada del MAS en diputados y muchos otros le han pedido a Luis Arce que acepte hacer el censo en 2023.
En lugar de aceptar esos consejos, el Presidente decidió imponer su tozuda decisión de aplazar el censo para 2024, un censo que él mismo había anunciado para este mes de 2022 diciendo que estaba listo en 98%.
Es probable que los masistas no se hayan enterado, pero han perdido la guerra contra Santa Cruz y la Bolivia que repudia el fraude implantado en el sistema electoral.
Han llevado a sus seguidores, o quizá sea mejor llamarlos sus servidores, los han custodiado con la servil policía, pero no lograron lo que querían.
Se han mostrado ante todo el país como un gobierno prepotente, solapado, ladino, taimado y han conseguido que todo el país los repudie.
En muy pocos días, los presidentes de Chile, Colombia y Perú han pasado a tener índices muy bajos de aprobación entre los ciudadanos, muy inferiores a los votos que recibieron cuando fueron elegidos.
Entre las cosas extrañas que viven ahora las democracias del mundo, estos cambios de opinión de los electores en nuestra región muestran algo novedoso. Si se les diera una segunda oportunidad de votar, los ciudadanos votarían diferente.
Un diputado masista tiene listo el proyecto para convertir a La Paz en la capital definitiva de Bolivia y lo ha anunciado horas antes de que los empleados públicos sean embarcados hacia Santa Cruz.
La intención es dar a los empleados ambulantes paceños la certeza de que no perderán sus cargos ni porque la sede vuelva a Sucre ni porque se instale en Santa Cruz, aunque a ellos más les preocupa que se quede en Chapare.

