
CIUDADANO X
La oscilación del péndulo ideológico de los últimos tiempos en América Latina parece tener tres limitaciones claras:
Sí, el gobierno de Arce Catacora necesita un cambio de gabinete, pero en el sentido exactamente contrario al que pretende Evo Morales. El expresidente quisiera una mayor radicalización y represión política, y lo que hace falta es reconstruir puentes de diálogo democrático. Para empezar, relanzando una reforma de la justicia que Iván Lima no ha podido, sabido o querido llevar adelante. Un Eduardo Rodríguez Veltzé, por ejemplo, podría ser la carta indicada para reconducir el tema, pensando en figuras no tan alejadas del oficialismo.
Gustavo Petro ganó el balotaje en Colombia el domingo pasado, tras una campaña de segunda vuelta signada por la guerra sucia contra su contendor, Rodolfo Hernández, y en medio de amenazas de muerte que obligaron a este último a refugiarse en Miami. El “paquete” del balotaje también incluyó la advertencia desde sectores petristas de reiniciar las movilizaciones violentas de hace un año, en caso de que la Registraduría no diera como ganador al candidato de izquierda.
El pez murió por la boca y no fue precisamente un tambaquí, de esos que el “icticultor” Evo Morales dice criar en sus cocafundios del Trópico de Cochabamba. El pez murió por la boca cuando Morales confesó, jubiloso por la infame sentencia contra la ex presidenta Jeanine Áñez, que el proceso ante la justicia ordinaria había sido decidido desde El Chapare, bastión de la coca para cocaína según cifras de Naciones Unidas.
Días atrás, Evo Morales recordó los tiempos heroicos cuando alguien le decía “narcotraficante” y él “se acostaba en la cama a botar lágrimas”. Recientemente, el exmandatario se quejó de supuestos amedrentamientos con sobrevuelos de helicópteros sobre sus cocafundios en El Chapare y pidió explicaciones por esto al Ministerio de Gobierno.
Toda la maquinaria continental del Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla, más sus aliados extrarregionales (Internacional Progresista y otros), estaban preparando el champagne y el caviar para festejar una victoria de su candidato, Gustavo Petro, en la primera vuelta colombiana celebrada el domingo pasado. Sin embargo, las urnas confirmaron el techo histórico del postulante de izquierda, situado en el 40%, mientras que catapultaron al balotaje a un outsider, Rodolfo Hernández (28%), quien puede complicarle seriamente los planes a la entente castrochavista.
Nicolás Maduro está impulsando un plan de privatizaciones, en busca de accionistas que aporten capitales frescos a una economía que llegó a tocar fondo en años recientes. Es un giro importante en relación al crónico y discrecional estatismo aplicado durante décadas por el régimen chavista e incluye la devolución a sus propietarios de varias empresas agrarias confiscadas de manera sumaria.
Hablando de dinosaurios. El pasado sábado, se posesionó como nuevo viceministro de coordinación gubernamental a Gustavo Torrico, líder de los “Satucos”, uno de los grupos de choque más conocidos del Movimiento Al Socialismo.
El nombramiento motivó lógicas y airadas reacciones, teniendo en cuenta el historial violento de ese grupo, y ha sido leído como una señal antidemocrática del gobierno de Luis Arce.
Años atrás, ante diferencias que iban alejando a muchos sectores del MAS (indígenas del oriente, cooperativistas mineros, cocaleros de los Yungas), el entonces vicepresidente Álvaro García Linera esbozó la tesis de las “tensiones creativas”, según la cual estos conflictos no implicaban contradicciones de fondo sino que eran parte de una efervescencia propia del crecimiento del “campo popular”.
No es que al ex presidente brasileño lo hayan afectado los vientos gélidos que suelen soplar desde tierras australes. O sí. Pero de lo que hablamos es de la propuesta lanzada por el candidato petista de crear una moneda única latinoamericana, que se llamaría “sur” y sería emitida por un hipotético Banco Central Sudamericano.
Esto, según sus palabras, “buscaría reforzar la soberanía monetaria de los países sudamericanos, para dejar de depender del dólar”.

