
CIUDADANO X
El exmandatario y fracasado jefe de campaña “subnacional” del Movimiento al Socialismo, Evo Morales, pide una purga en su partido para acallar a los “antievistas” que cuestionan su pobre papel en los recientes comicios autonómicos.
En una típica respuesta autoritaria, se opta por impulsar la censura interna en vez abrir un debate sobre la estrategia y la estructura de mando del partido azul. Hasta aquí nada nuevo.
Pasaron las votaciones del domingo 11 de abril en tres países, que habíamos definido en una columna previa como “una fecha clave para la región”.
En Bolivia, se confirmó a Evo Morales como “mariscal de la derrota”, ya que donde impuso su “dedazo” en la selección de candidatos se produjeron importantes disidencias en el MAS, con una fuga de gran parte de su electorado hacia agrupaciones departamentales o partidos de alquiler.
El exvicepresidente habló ante un pequeño medio de prensa internacional y sugirió algunos pasos para acelerar la marcha hacia lo que viene denominando, desde hace años, como “el horizonte comunista”.
El próximo 11 de abril se desarrollarán votaciones significativas en tres países de la región: la segunda vuelta para elegir gobernadores en cuatro departamentos de Bolivia, el balotaje presidencial en Ecuador y la primera vuelta de las elecciones generales en Perú. Una cuarta votación que estaba prevista para la misma fecha, la elección de constituyentes en Chile, quedó postergada para mediados de mayo, por la pandemia.
El Gobierno de Arce (fase II del régimen del MAS) viene confirmando con sus posturas en Naciones Unidas el mismo alineamiento con el club de las dictaduras que se vio durante los 14 años de Evo Morales.
Primero fue la posición adoptada hace dos semanas, cuando Bolivia acompañó el bloqueo de China y Rusia a una resolución que condenaba con dureza el golpe de Estado (este sí auténtico) en Myanmar y que disponía sanciones a los miembros de la junta militar de ese país.
Las páginas del Talmud recogen la leyenda sobre la existencia de los Tzadikim: 36 justos, muchos de ellos anónimos y humildes, que se desconocen entre sí y que a través de su bondad sostienen a la Creación.
“En el mundo, cada generación no tiene menos de treintaiséis personas justas sobre las cuales la divina Presencia reposa”, dice el Libro de Isaías, y Borges escribe en el poema Los Justos que “esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo”.
Las cleptocracias (“gobiernos de ladrones”) agrupadas inicialmente en el Foro de Sao Paulo, hoy rebautizado Grupo de Puebla, vienen desplegando desde el año pasado una nueva estrategia para retomar el poder en aquellos países donde debieron abandonar la cúpula estatal ante el hartazgo ciudadano por sus prácticas antidemocráticas.
Algunas semanas atrás fui invitado por el Instituto Libremente a disertar sobre la realidad del liberalismo en América Latina. Transcribo en esta columna los principales conceptos que manejé en ese encuentro virtual.
En su informe anual sobre calidad sistémica, la revista The Economist confirmó recientemente que Bolivia sigue siendo un régimen híbrido, es decir, que las prácticas políticas gubernamentales combinan lo autoritario y lo democrático.

