
EN VOZ ALTA
Destacable el cabildo nacional de este 25/01/2023, convocado por instituciones cívicas y organizaciones de la sociedad civil, cuya legitimidad queda fuera de duda por eal éxito alcanzado, apreciado por diferentes voceros de la causa democrática que proveen notas para un balance objetivo, condición indispensable de avances a futuro. Algunas de esas notas son:
Sigue la crisis política en el país. En medio, la maltrecha democracia se resiste a sucumbir. Se manifestó desde inicio de los años 2000 en sucesión interminable de conflictos, alimentada por la ideología de amplio espectro cuyo eje principal es la confrontación, de clase y de nación originalmente en el siglo XX, habiendo incorporado, subrepticia y peligrosamente eficaz, contenido racial.
En las elecciones del 20/10/2019 la participación del binomio Morale-García Linera en contra de la CPE y del referéndum del 21F que dijo “NO” a la reelección indefinida, fue signo de ilegalidad, junto con el monopolio oficialista de los medios de comunicación social, la guerra sucia contra Carlos Mesa, candidato de Comunidad Ciudadana (CC) con chance de ganar, su persecución judicial como arma política represiva, y el uso de funcionarios y patrimonio públicos en la campaña masista.
El 16/12/2022, por resolución SDC 562/22, la Dirección General de Migración (DGM) de Bolivia emitió la orden de salida obligatoria del país contra el ciudadano cubano Magdiel Jorge Castro, con residencia temporal legal por tres años en Bolivia desde octubre de 2019. Dicha resolución es una ofensa al derecho, como se evidencia a continuación.
Los “vistos”-tendrían que referir hechos motivo de la decisión- mencionan normas legales:
Jorge Luis Derpic Matulic, hijo de inmigrantes croatas, nació el 13/12/1922, en Potosí. Hace un siglo. Lo rememoro regocijándome de ser su hija, sintiendo el pesar inagotable por su muerte, tan prematura para él a sus 57 años… tan prematura para mí a mis 21.
El resultado de la aplicación del socialismo marxista ha sido el atraso generalizado en todos los casos, condenando a la mayoría de sus habitantes a la pobreza y a la opresión y convirtiendo a los dirigentes con el puño en alto en la “nueva clase”, en expresión de Milovan Djilas. En suma: la utopía proletaria deriva en desigualdad material y liquidación de la igualdad formal, las libertades y los derechos.

