
COLUMNA LUMINOSA
Muchos bolivianos, de dentro y de fuera del país, quedamos sorprendidos de la victoria del MAS en las elecciones del 18 de octubre. Atónitos, repetimos sin cuenta las visitas a la red, es que nos costó tanto asimilar que el fraudulento se había impuesto, con un margen también inesperado, al punto que muchos ciudadanos no terminan de convencerse, merced al cómputo detallado que está ofreciendo el TSE y que concluirá en horas más.
Ante la proximidad de las elecciones generales del 18, nos postramos de rodillas, justo a un año de haber hecho lo mismo ante la imagen de Cristo, en Santa Cruz. Podemos ver imágenes impresionantes de todo un pueblo reunido ante esa histórica estatua pidiendo con fe por la patria común. En aquella reunión que algunos estiman cercana a los dos millones de personas, estuvieron todos: grandes y chicos, hombres y mujeres, pobres y ricos, sabios e ignorantes, blancos y negros, collas y cambas.
Como fruto de mi paso por la alcaldía en Cochabamba logré interesar al mercado de trabajo de Suecia en facilitarme el estudio del complejo técnico del más eficiente manejo de los desechos sólidos domiciliarios: desde el planteamiento teórico hasta las soluciones prácticas y modernas.
Podrá parecer extraño demandar el derecho a la tranquilidad que debería ser protegido por el Estado. Cuando la sociedad boliviana ha pasado por un clima ajeno a la paz, la calma, la quietud y el reposo, debido al factor político de un régimen que todos los días no se cansó de atizar las más bajas pasiones, el odio, el encono, la intriga, la permanente confrontación para mantenerse en el poder.
Tres grupos diversos asumieron la voluntad de poner fin a la vida del dictador. Víctimas de su crueldad. Militares víctimas de su pedofilia perversa. Seminaristas decididos a clausurar la Injusticia, la perversidad y el extremo abuso de poder del dictador.
No es justo que Bolivia soporte ad eternum una situación de guerra atizada por los enemigos de la Nación, de los revanchistas que culpan del atraso y la miseria a los otros, “nos quitaron todo y nos dejaron sin nada”, razonan, por tanto persiguen una “guerra civil” para recuperarlo todo. Mientras del otro lado no llegan a entender que si de verdad quieren obtener la paz, no hay otro camino que preparar la guerra, el combate para situar las cosas en su lugar.
Paradigma de dignidad y amor por Bolivia. Dos seres paralelos con la misma profesión y destino. Enaltecen al ser boliviano y se enmarcan como los héroes de hoy, que se ofrendan en el amor a sus semejantes y destellan en el firmamento del servicio a la comunidad con brillo propio.
Los ataques de siete senadores estadounidenses son parte de una multiagresión que sufre Bolivia desde diversos frentes. Uno se pregunta por qué y desde dónde. La respuesta es porque la rebelión de octubre logró echar al narcomasista que desde su refugio en Buenos Aires no deja de agredirnos y no solo al Gobierno, sino a todos los bolivianos.
Viajeros que llegan primerizos a Escandinavia quedan maravillados por la mutación climática a ojos vistas. Visitar Suecia por ejemplo en verano resulta muy distinto de hacerlo en invierno. Los días son más largos, el sol brilla más en el norte y nunca oscurece del todo, la noche es apenas penumbra. Es lo que se conoce como “el sol de medianoche”, el día dura hasta las 23 horas, mientras que a las 3 de madrugada la luz ya no deja dormir.

