
COLUMNA LUMINOSA
Mientras una tormenta de nieve cae sobre Gotemburgo cubriéndolo todo de un manto blanco, la mente no se separa de nuestra Bolivia y los avatares poselectorales que tienen absorta a la ciudadanía que no termina de salir de su asombro. Ha perdido el MAS.
Los medios puntualizan casi simultáneamente las características del momento político. Abuso de poder e instrumentalización de la vacuna contra el coronavirus, uso discriminado y propagandístico cual no fuese obligación del Estado atender la salud de los estantes y habitantes conforme corresponde a todos los regímenes a cargo de su comunidad.
Toda nación deberá tener su propia línea aérea de transporte, que se conoce también como “línea de bandera”. Toda empresa aérea que represente a Bolivia y por tanto haga uso de todos los privilegios y obligaciones que están vigentes para una armónica e irrestricta libertad común a todos los Estados que son parte de las Naciones Unidas y sus organismos especializados.
Primero dijeron que llegarán 6.000, luego corrigieron a 20.000 dosis de vacuna Sputnik V de fabricación rusa. El anuncio si bien limitadísimo a las exigencias del momento actual “tranquilizó” a toda una población desesperada ante la falta de soluciones para enfrentar la terrible pandemia que soporta Bolivia como el resto de 130 naciones con una ”producción diaria” de 18 mil fallecidos, lo que de por sí provoca escalofríos.
El turno es de Vinto donde abrieron un basural, según sus progenitores, para “depósito de basura selectiva” como si tal subtítulo pudiese liberar a los vinteños de la bomba de tiempo que significa depositar los desechos sólidos domiciliares. La realidad resulta abrumadora, la basura rebasó los espacios y hoy trasciende en malos olores, putrefacción, pulular de bichos de toda especie que rebuscan en los desechos al igual que muchos mortales que creyeron encontrar “una mina de oro”.
Hoy, primer día del año es uno bueno para formular augurios y hermanar las esperanzas entre compatriotas. Después del Nuevo orden mundial, acuñado por Bush y que buscó consolidar el poder y la riqueza, ha sucedido mucho porque la invasión de territorios para controlar la producción del petróleo y la proliferación de armas como una forma de nuevo colonialismo logró más terroristas que cualquier otro extremismo. El cúmulo de cambios desde entonces, más el desarrollo técnico científico especialmente en el área de la comunicación ha hecho variar nuestra percepción.
Filemón Escóbar, fanático trotskista, convirtió a su fuente laboral, el Nivel 42 de la mina de Siglo XX, en un instrumento poderoso de presión sindical ante la Corporación Minera de Bolivia (Comibol). Me explico: Trabajador de interior mina, Filemón –más conocido como Filipo dentro de su mundo de agitación política– hizo del Nivel 42 la célula porista (del Partido Obrero Revolucionario) más efectiva de todo el sistema de la Comibol: 16 grandes empresas nacionalizadas con cerca de 30 mil trabajadores mineros.
Volvemos a asistir a nuevas elecciones en el coloso del norte y comprobamos que la democracia sigue siendo el “gran valor” que rige sus actos desde su fundación el 4 de julio de 1776 contenida en la trascendental Constitución que marcó un hito en la historia política mundial y que inspiró a la Revolución Francesa y a países como los de Europa Central, los Balcanes, África occidental, el Caribe, Hispano América y los Países Bajos.

