Un arbolito, un símbolo
Como un aporte a crear cultura urbana, que significa, entre otras acciones, preservar el espacio común, desde hace 10 días publicamos, en nuestra portada, el estado en que se encuentra el arbolito plantado en la Av. San Martín entre Jordán y Calama.
La planta fue arrancada por efectivos de la Intendencia por la presión de comerciantes que quieren ocupar ese lugar. Pero, la oportuna reacción de algunos ciudadanos, hombres y mujeres, hizo que la planta volviera a su lugar donde enfrenta un permanente acoso de quienes creen que el espacio público sólo sirve para ser ocupado con fines particulares.
Así, el tema no sólo hace referencia a la necesidad de cuidar la vegetación como una forma de cuidar el medio ambiente, sino al avance, con la complicidad de las autoridades (actuales y anteriores), de comerciantes, generalmente informales y muchos ilegales (utilizando patentes falsificadas o clonadas, por ejemplo) hacia las aceras e incluso las calles de muchos sectores de la ciudad.
Nadie, en su sano juicio, puede negar el derecho al trabajo, pero es necesario comprender que la ciudad es de los ciudadanos y su preservación corresponde a estos y las autoridades, principalmente municipales. Por ello, subordinando intereses electorales, las autoridades municipales deben regular el uso de aceras y calles en beneficio de la gente y abrir espacios en los que puedan instalarse legalmente los comerciantes. Una vez creadas esas condiciones hacer cumplir las normas. Esto será posible si se comprende que mantener la situación actual sólo nos conducirá a un caos urbano generalizado.
En ese escenario, el arbolito de la Av. San Martín se convierte en un símbolo de la buena convivencia urbana.


















