Ecuador: un preso fue asesinado cada 18 horas en los últimos 48 días
Cuando la crisis de seguridad que ha convertido a Ecuador en el país más violento de la región empezó, a inicios de 2021, las cárceles se convirtieron en el centro de operaciones de las mafias del narcotráfico.
La primera demostración de la guerra de bandas narcodelictivas sucedió en las prisiones. El 23 de febrero de 2021, en cuatro cárceles del país hubo motines simultáneos que dejaron 79 reclusos asesinados.
A partir de ese momento, hasta octubre de 2023, hubo 14 masacres más en siete prisiones del país. Se sumaron 431 víctimas. Luego sucedió un fenómeno distinto: la violencia migró a las calles y las prisiones entraron en una relativa calma.
En 2024, hubo una sola masacre: 17 presos fueron asesinados en la Penitenciaría del Litoral. Otro evento ocurrió en marzo de 2025, con cinco reclusos ejecutados en el mismo centro.
Pero, a partir de septiembre de 2025, la violencia volvió a crecer indiscriminadamente y a recordar las peores épocas de 2021 y 2022. Entre el 22 de septiembre y el 9 de noviembre, hubo tres masacres en las cárceles de Esmeraldas y Machala (dos en esta prisión). El saldo fue de 65 asesinados, en 48 días: uno cada 18 horas.
Este incremento de la violencia carcelaria coincide con lo que ocurre a escala general, en todo Ecuador. El país cerró septiembre de 2025 con 6.797 muertes violentas.
Si la media se mantiene, a finales de año esta cifra podría superar los 9 mil asesinatos y la tasa de muertes violentas sobrepasar los 50 casos por cada 100 mil habitantes.
Datos de la violencia
De las 553 víctimas que ha habido en 20 masacres carcelarias, en los últimos cuatro años y ocho meses, el 52% fue asesinado en la Penitenciaría del Litoral. Con 285 crímenes, esta se ha convertido en la prisión más peligrosa del país. Además, ha habido entre 30 y 60 víctimas en masacres cometidas en cárceles de Santo Domingo, Cuenca, Machala, Latacunga y la Regional del Guayas, que se ubica junto a la Penitenciaría. Estas prisiones agrupan 232 presos asesinados.
En menor medida, también ha habido matanzas penitenciarias en Esmeradas, Quito y en La Roca, también ubicada en el mismo recinto penitenciario de Guayaquil. Estos casos suman 36 víctimas.
La violencia carcelaria llegó a su pico máximo en 2021. Ese año hubo 293 presos asesinados en cuatro masacres. La más grave ocurrió el 29 de septiembre de ese año en Penitenciaria del Litoral, cuando fueron ejecutados 119 presos. Fue la quinta masacre más grave en la historia, en América Latina.
En 2022, la violencia siguió. Ese año hubo 120 víctimas en siete masacres. El capítulo más sangriento ocurrió el 9 de mayo de 2022, en la cárcel de Bellavista en Santo Domingo. Los Lobos atacaron a Los Choneros, que intentaban reagruparse tras rencillas internas.
Y 2025, con 70 asesinatos, ya es el tercer año con más víctimas por masacres carcelarios. El 9 de noviembre, 32 presos fueron asesinados en la Cárcel de Machala en medio de la disputa entre Los Lobos y los Sao Box por el control de esa prisión y de las economías criminales en El Oro.

























