La serranía de San Pedro, un área protegida por al menos seis normativas, está en riesgo de urbanizarse debido a que un grupo de personas junto al presunto propietario, Mauricio Salazar, comenzaron a abrir sendas y al desmonte de la vegetación nativa en la zona de Llawi Llawi, detrás de la OTB Rinconada.
El alcalde de Quillacollo, Eduardo Mérida, inspeccionó junto con técnicos de Catastro y Urbanismo la zona de la franja de seguridad de la cuenca Chocaya, en la subalcaldía de El Paso que colinda con el Playón de Marquina