Las condiciones poco atractivas para atraer inversiones en exploración de hidrocarburos en Bolivia se reflejan, según expertos, en las decisiones asumidas por las operadoras extranjeras Petrobras y YPF
En una inspección realizada ayer por parte de las autoridades del sector hidrocarburos a la planta de urea y amoniaco se identificaron varios daños adicionales, cuyo costo de reparación será evaluado, informó el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Wilson Zalaya.
La crisis del sector hidrocarburos de Bolivia no solamente se plasma en la reducción de ingresos por exportaciones de gas, sino también la disminución de inversiones. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y las operadoras prevén una inversión de 269 millones de dólares en exploración, monto menor en 40 por ciento al presupuesto de 2020.
El deterioro de los campos hidrocarburíferos de Bolivia no solamente se refleja en la baja producción de petróleo y gas, sino también la de Gas Licuado de Petróleo (GLP). Según datos oficiales, la producción de GLP en plantas de procesamiento de gas bajó en aproximadamente un 50 por ciento entre 2015 y 2020.
Los hidrocarburos sufrieron una caída del 9 por ciento en valor, pese a haber experimentado un incremento del 3 por ciento en volumen entre enero y mayo de este año, con relación al mismo período de 2019
Tras la caída del precio del petróleo, analistas y expertos bolivianos expresaron que la exportación de gas nacional a los mercados internaciones se verá afectada