Los regantes que utilizan el agua de la represa de La Angostura para riego advirtieron de la contaminación por aceite de lanchas y aguas servidas por la proliferación de urbanizaciones ilegales en los alrededores hace un año.
Mientras los regantes de la represa La Angostura viven un calvario para destapar los canales de riego cerrados por loteadores, los avasalladores continúan cerrando las infraestructuras para afectar la vocación productiva y así acelerar la urbanización de los terrenos agrícolas.