Más de 135.000 aficionados asistieron a los partidos de la Eurocopa que se celebraron en la ciudad rusa de San Petersburgo, informó hoy el viceprimer ministro Dmitri Chernishenko.
Parecía que se repetiría la historia de hace tres años en el Mundial, pero esta vez salió cara. España ganó la ruleta rusa de los penaltis y se metió en semifinales ante una heroica Suiza (1-1), que jugó toda la prórroga con un hombre menos.