Creatividad y algarabía en el Corso de Corsos
Colorido, derroche de alegría y danzas típicas dieron la majestuosidad al Gran Corso de Corsos que despide el Carnaval boliviano. Las fraternidades y comparsas militares hicieron bailar a propios y extraños que llegaron a la llajta ayer.
Una comitiva del municipio, encabezada por el alcalde José María Leyes, dio inicio al Corso, junto a cuatro muñecos gigantes, el ballet y la banda municipal, que fueron aplaudidos por quienes, desde tempranas horas de la mañana, se apostaron en todo el recorrido. Tras su paso, el Alcalde se sacó fotos, bailó y abrazó a quienes se le acercaron, también aprovechó en sacarse una selfie con grupos de jóvenes que se encontraban en las graderías.
Como es de esperar, los que mostraron bastante creatividad y alegría fueron las unidades militares que este año hicieron alusión a películas y series muy conocidas, como es el caso de Escuadrón Suicida, Trolls, Star Wars, Moana, Mad Max, Moisés y los 10 Mandamientos, entre otras. Las carrozas fueron la principal atracción porque fueron construidos con bastantes detalles. El carro del Regimiento de Fuerzas Comando Aerotransportadas 18 Victoria “CITE” con la carroza de Mad Max fue una de las principales atracciones.
Las fraternidades también se destacaron con el colorido de sus trajes, los pasos y la algarabía que derrocharon con su baile que contagió a jóvenes y adultos que bailaron al ritmo de morenadas, tinkus, sayas y caporales.
Las fraternidades que llegaron del interior del país y las que eran de Cochabamba destacaron la organización y el acierto en la prohibición del juego con agua, aunque en las graderías los jóvenes se mojaron con bolsas de agua que compraron.
Turistas
Visitantes de países como Estados Unidos, Brasil, España y hasta de Corea del Sur llegaron para presenciar el Corso de Corsos. Ellos se quedaron maravillados por los colores de los trajes y la creatividad de las unidades militares que caracterizaron a personajes de ciencia ficción.
Un turista de Corea del Sur, que prefirió presentarse con el nombre hispano de Manuel, mostró su emoción por participar por primera vez del Corso. Con el poco español que aprendió, aseguró que en la llajta existe mucha alegría que se expresa en sus danzas y en los coloridos trajes de los bailarines.
Visitantes del interior del país coincidieron que el Corso de Corsos es uno de los mejores del país. Don Víctor Arizpe, que llegó con su familia de Oruro, destacó el paso de las unidades militares, al igual que doña Bertha Eduardo, oriunda de Sucre. Ana Pereira, de Santa Cruz, calificó al Corso como original y lleno de folklore.































