Peruanos se alistan para comicios con candidatos que no convencen
A una semana de las elecciones presidenciales en Perú el dato más curioso y contrastado en los sondeos electorales realizados no va para ningún candidato, sino para la indecisión. Más de un tercio de los votantes potenciales están en las categorías “blanco”, “viciado” o “nulo”, “indefinido” y otras similares: no saben, no han decidido qué hacer con su voto.
Esta situación ha sido una constante en las encuestas peruanas desde el tumultuoso fin de año que atravesó el país vecino, con tres presidentes en apenas unas semanas y una movilización pública, que el politólogo peruano Alberto Vergara calificó entonces como de “ciudadanos sin república”.
La inseguridad política puso al país al borde del abismo en el que le habían colocado parte de sus élites políticas tras vacar a Martín Vizcarra mediante un proceso que aún genera serias dudas entre los constitucionalistas peruanos, y sustituirlo por el cuestionado congresista Manuel Merino, que apenas duraría unos días en el cargo debido a diferentes protestas.
Los peruanos, en busca de una estructura democrática más estable, tienen la elección del próximo 11 de abril como primer hito. Pero las encuestas no arrojan luz alguna sobre a quién prefieren.
Según una encuesta realizada por Ipsos Perú y publicada por el diario El Comercio, el candidato de Acción Popular, Yonhy Lescano, se ha consolidado en primer lugar dentro de las preferencias de los ciudadanos que logró solamente obtener el 19,1 por ciento de la intención de voto.
La pelea por el segundo lugar estaría entre George Forsyth de Victoria Nacional con 11,5 por ciento, Rafael López Aliaga de Renovación Popular con 11,4 por ciento, Keiko Fujimori de Fuerza Popular con 12,6 por ciento y Verónika Mendoza de Juntos por el Perú con un 9,0 por ciento.
Con un 5 por ciento se encuentra Daniel Urresti de Podemos Perú, y cerca Hernando de Soto de Avanza País con 10 por ciento. Por debajo se encuentran César Acuña de Alianza para el Progreso, Pedro Castillo de Perú Libre, Ollanta
Humala del Partido Nacionalista, Julio Guzmán del Partido Morado y Daniel Salaverry de Somos Perú. Todos con un 3 por ciento.
Otro sondeo del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), que reflejó tendencias similares, indicó que hay un 31 por ciento de indecisos.
El país se ubica así en un terreno incierto, pues nunca antes se registró una intención de voto para elecciones presidenciales tan baja.
“La fragmentación de voto que se mantiene en todas las encuestas es preocupante”, dijo el analista internacional Roberto Covarrubias.
Planes de gobierno
Durante el debate televisivo realizado la semana pasada, Lescano indicó que promueve una economía social de mercado, que la economía en libertad esté al servicio de las personas y no al revés. “No es cierto que la persona sea un instrumento de la economía para lograr lucro”, destacó.
El exalcalde de La Victoria y exfutbolista, George Forsyth, expresó: “Las poblaciones están abandonadas porque no tienen un Estado cercano, hay que atender los problemas de la población”.
También tendría posibilidades de pasar a una eventual segunda vuelta, el ultraderechista, Rafael López Aliaga, que refuerza su perfil de empresario agresivo.
“Perú potencia mundial, vamos a hacer bienvenida a toda inversión extranjera”, dijo.
Menos opciones otorgan los sondeos a Keiko Fujimori. La hija del expresidente Alberto Fujimori, procesada por corrupción en el caso Odebrecht, concurre por tercera vez como candidata, aunque sin éxito hasta la fecha.
También repite como candidata, la psicóloga Verónika Mendoza. “Basta de gobiernos que se arrodillan ante las grandes empresas, ante las transnacionales y a nuestro pueblo, palo, indiferencia”, señaló Mendoza.
Su candidatura es la más nítida ideológicamente de todas las que destacan por ahora en las encuestas (asistió a la investidura del presidente boliviano Luis Arce Catacora).
Datos: Agencias e internet
RAZONES DEL DESINTERÉS
Han ocurrido varios episodios recientes: en noviembre, Manuel Merino tomó la presidencia, lo que provocó movilizaciones nacionales; en febrero estalló el escándalo del “vacunagate”, por la vacunación irregular de políticos y gente de poder. Otro factor es la ausencia de liderazgos políticos definidos, que surjan de organizaciones políticas con una base social, explicó a DW Adriana Urrutia, presidenta de la Asociación Civil Transparencia de Perú.
Por su parte, el politólogo Fernando Tuesta, de la Universidad Católica de Perú, cree que el desinterés es propio de una elección en medio de una pandemia con crisis económica: “En ninguna parte del mundo, en épocas de elecciones con pandemia, las elecciones han concitado interés”.
PRECARIEDAD DE LOS PARTIDOS
Jonathan Castro.
Los continuos episodios de crisis políticas en los últimos años han erosionado la institucionalidad, y han pulverizado a las agrupaciones que antes conformaban lo más parecido a un elenco estable de protagonistas. Le han abierto la
puerta también a discursos vociferantes y repletos de fake news.
Perú se enfrenta a sus comicios más abiertos en dos décadas: la mayoría de los sondeos registra entre un 30 por ciento y un 40 por ciento de población sin candidato claro; los elegidos raramente superan el 15 por ciento de intención
El candidato Rafael López Aliaga, así, levanta la bandera de la expulsión de Odebrecht del país, pues otros actores, mal que bien, entendieron que se requiere su continuidad para que aporten pruebas a las investigaciones del Caso Lava Jato. A él, ese argumento no le entra.
La precariedad de los partidos, sumada a la crisis y la alta fragmentación del voto, harán que los próximos años sean turbulentos para el país.
































