Ponte en mi sostén
Es común escuchar la frase “ponte en mis zapatos” para solicitar al interlocutor de turno que sea empático y que viva la experiencia no desde su cómoda óptica sino desde el mundo interior de quien lo pide.
Pero el pedido va más allá. No queremos ser juzgadas sin que sepan cuáles o cómo son los momentos que estamos atravesando. Por eso, es más fácil estar en el zapato del otro. Un poco más difícil será estar en una prenda que sólo es usada por la mitad de la población.
De ahí que pedirle a un hombre que use sostén, es como pedirle a un tigre que se haga vegetariano. Algo similar ocurre a la hora de “juzgar” (sí, así con comillas) el modo en que una mujer se viste, con qué se viste y cómo se viste.
Escucho de todo. Que si la modelo X viste con poca ropa, que si la presentadora Y tiene el escote muy pronunciado o que la fulanita Z no tiene marido para que le avise que su falda es muy corta.
¿Desde cuándo nos volvimos censores y reprendemos al cuerpo de la mujer? Ante esta pregunta aparecen las respuestas maniqueas. Por un lado, unos dicen que la mujer puede vestirse como le dé la gana y, por el otro, están quienes les piden discreción. Pero pocos se ponen en el lugar de ella. Pocos o ninguno se pone en el sostén de la otra. En un escenario ideal nadie debería actuar como censor.
Sin embargo, quedarse en la discusión polarizada y dogmática no ayuda. Entonces, surge la posibilidad de pensar fuera de la caja y buscar terceras propuestas. Una de ellas es la agencia brasileña Moregrls, autodenominada el mayor mapa de talentos creativos femeninos. La agencia quiere que más creativas, y no creativos, diseñen los anuncios para crear mujeres reales en los anuncios y no estereotipos. Sostiene que “podemos ser pocas ahora, pero, con incentivo, la gente se multiplica y pide a los anunciantes que investiguen su agencia y exijan que se cumpla la meta del 50% de creativas para 2020”.
La voz de Kirsten King se suma y explica que “cuando las mujeres hablan sobre sexo, la gente tiende a sentirse increíblemente incómoda, decir que es inapropiado que los niños vean cuerpos de mujeres les enseña a los niños que los cuerpos de las mujeres son inapropiados. Y hace un pedido al que me sumo: “Cuantas más conversaciones tengamos sobre la salud y la sexualidad de las mujeres, mejor. Se debe trabajar para que sean más matizadas, pero eliminarlas por completo o considerarlas inapropiadas no nos lleva a ninguna parte".
La autora es magíster en comunicación empresarial y periodista.
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