Ecojet: ejemplo de empresa privada
Si existe una empresa aérea que lucha cada día por salir adelante, esa es Ecojet. Se trata de un caso único en la historia de la aviación boliviana —y también a nivel internacional—, ya que desde su creación opera exclusivamente con aeronaves propias: los Avro RJ85. En mis 54 años de trayectoria aeronáutica, habiendo sido director de diversas empresas en Bolivia y en el exterior, no he conocido una experiencia similar.
En momentos en que el Gobierno anuncia una nueva política de apoyo a la empresa privada, resulta oportuno considerar medidas concretas de respaldo a Ecojet, como el acceso a combustible a menor costo, líneas de crédito y facilidades aeroportuarias, elementos clave para su sostenibilidad y crecimiento.
Los Avro RJ85, aeronaves de cuatro motores con capacidad para entre 83 y 112 pasajeros, continúan operando en distintas partes del mundo y poseen una ventaja fundamental: su capacidad para operar en aeropuertos complejos como los de Riberalta y Rurrenabaque y Trinidad Gracias a Ecojet, tanto bolivianos como turistas extranjeros pueden acceder a estas regiones, lo que representa un alivio para la población local al facilitar su conexión con el resto del país y el mundo.
Este servicio no solo cumple una función social, sino también económica. A través de Ecojet, estas zonas pueden exportar productos perecederos como pescado y castaña. Además, se trata de destinos turísticos de alta demanda internacional, lo que genera ingreso de divisas y fuentes de empleo, tan necesarias para el desarrollo nacional.
Ecojet fue fundada el 21 de mayo de 2013 y, desde 2017, es gestionada por Assaad Daher Gargui, quien desde el inicio sostuvo: “Cuanto más grande sea el sacrificio para sacar adelante a Ecojet, sé que al final la recompensa será mayor”. La empresa cuenta actualmente con alrededor de 400 empleados directos y cerca de mil indirectos. En 2019 asumió la Gerencia General Luis Raúl Durán, conocido como Luigui.
A lo largo de su trayectoria, Ecojet se ha caracterizado por su compromiso solidario, colaborando en el traslado gratuito de personas y alimentos hacia zonas afectadas por sequías, inundaciones e incendios. Su aporte fue especialmente relevante durante la pandemia que golpeó al mundo y a Bolivia.
Recientemente, durante la elaboración de esta nota, se conoció el caso de un joven de 16 años, de escasos recursos, que sufrió un grave accidente y requería atención médica especializada en Cochabamba. La familia buscó ayuda por todos los medios posibles y gracias a la intervención del gerente general de Ecojet, Luis Durán, el traslado del menor se realizará de manera inmediata, permitiendo salvarle la vida. Este gesto humanitario refleja los valores de la empresa. Asimismo, es justo destacar la labor del jefe de base de Riberalta, Roberto Hinojosa, quien facilitó todas las gestiones necesarias para un traslado rápido, seguro y eficiente, con todas las comodidades que ofrece Ecojet.
No obstante, Ecojet no ha estado exenta de dificultades. Muchas de ellas se originaron en políticas de gobiernos anteriores que no respaldaron a la empresa privada, al contrario la atacaron lo que derivó en la desaparición de aerolíneas emblemáticas como Lloyd Aéreo Boliviano, Aerosur y, más recientemente, Amaszonas, ocasionando un serio perjuicio al país. Por su parte, la aerolínea estatal BOA no logró satisfacer plenamente las expectativas de los pasajeros en cuanto a calidad y servicio, situación reflejada reiteradamente en medios de comunicación TV y periódicos.
Finalmente, es importante destacar la labor de las ejecutivas de Ecojet, Anette Daher y Annelie Reckling, quienes priorizan el bienestar del pasajero y la calidad del servicio, garantizando vuelos cómodos y seguros. La base operativa y administrativa de la empresa se encuentra en la ciudad de Santa Cruz, desde donde tripulaciones y mecánicos realizan controles rigurosos y permanentes, asegurando operaciones eficientes y confiables.Debemos destacar que los aviones Avro se destacaron por ser los más seguros y su siniestrislidad es muy baja.
Columnas de Constantino Klaric

















