Piraí Vaca llega a Cochabamba “Inspiraísimo”
El destacado guitarrista nacional Piraí Vaca asegura que llega a Cochabamba con una presentación poderosa y cargada de sentimiento, dispuesto a hacer vibrar al público con su concierto "Inspiraísimo", que se desarrollará este viernes (19:30) en el teatro José María Achá.
Piraí dialogó con Doble Click para expresar las expectativas con las que llega a su presentación en la Llajta
¿Cuál es la nueva propuesta que trae Inspiraísimo II?
Inspiraísimo II es producto de mi curiosidad por diversos géneros musicales. Es una gira más tecnológica, en el sentido de que manejo ahora una gran cantidad de efectos sonoros y de pedales, muchos más que el año pasado. También es una profundización técnica, puesto que sigo estudiando las manos que siguen mejorando y responden mejor a este nuevo instrumento porque es nuevo; no se vaya a pensar que por el hecho de que toco la guitarra clásica hace 30 años voy a poder tocar la guitarra electroacústica, para nada. Una muestra de hacia donde apunta Inspiraísimo II es que la gestión 2025 trabajé con seis afinaciones distintas en dos guitarras electroacústicas. Este año, llevado por mi ímpetu y por mis ganas de hacer cosas distintas, estoy tocando 12 canciones y utilizando once afinaciones diferentes
¿Cómo nace la iniciativa de incursionar en el género electroacústico?
Yo he sido siempre un gran oidor de sonidos electrónicos, llámese guitarra eléctrica hasta sintetizadores, que son los órganos eléctricos, por decirlo de alguna manera. Estas sonoridades siempre me llamaron la atención; que me haya demorado tanto en incursionar en esos aspectos, son otras razones. Siempre me interesó el rock y el pop, mucho más el rock, puesto que es uno de los proyectos más amados que en algún momento lo voy hacer, el de fundar una banda de metal progresivo, pero bueno, eso será después. La guitarra clásica es un instrumento con cuerda de nylon más bien introvertida, íntima. En cambio, una guitarra electroacústica con cuerdas de metal tiene una pegada muchísimo más fuerte que una clásica, son dos mundos distintos. La guitarra electroacústica se acerca mucho más al mundo del rock y el pop, en ese sentido, poco a poco va naciendo en mí la necesidad de sonar más grande, siento esa necesidad de ser grupo, como cuando antes sentía la necesidad de ser solista
¿Cómo considera este gran salto que da tras interpretar música clásica por espacio de tres décadas?
La verdad, no es un cambio, es una expansión; por supuesto que voy a regresar a la guitarra clásica, de hecho, uno de mis proyectos más anhelados a futuro es hacer música con la guitarra clásica. Este salto se ha dado de una manera orgánica porque siempre ha estado dentro de mí, porque el rock siempre lo he oído a mucho volumen, algo que me ha emocionado desde siempre. AC/DC, Linkin Park, Iron Maiden, Judas Piest, esas bandas que suenan fuerte, potentes arrolladoras, ha sido siempre el sonido que me ha llamado también; entonces me alegra que ahora salga, por supuesto que emerge de una manera que yo lo oigo a través de mi vida y mi formación en una sola guitarra, aunque no deja ser interesante que varias melodías que interpreto de bandas conocidas son versiones, no son covers, es la recreación de una canción virtuosa.
¿En que medida ayuda la pedalera multiefectos para interpretar el género electroacústico?
La pedalera multiefectos es la base de lo que estoy haciendo ahora, mucho más de lo que hice el año pasado, es por eso que he tenido una actualización y me subí en uno de los buques insignia de este siglo que es el quad cortex, que contiene en sí todas las pedaleras del mundo, es un aparato privilegiado, realmente ofrece posibilidades fantásticas para hacer este tipo de música. En este tipo de conciertos que doy ahora necesito un subwoofer, que son los parlantes grandes que producen los bajos, contraria a la interpretación que hago con la guitarra clásica.
¿Cuál es el repertorio
para esta ocasión?
Hay varias canciones que me producen algunos sentimientos particularmente fuertes; sin embargo, es el conjunto de 12 melodías la que produce una impresión en el oyente. Cada una de estas piezas está pensada para llenar uno de los espacios importantes de la mente y el corazón humano. Cada una de las melodías tiene un llamado especial al corazón, otras a la mente, otras a la sorpresa y algunas al cuerpo en general, por el ritmo; algunas te acarician, otras te arrastran, lo que realmente crea una impresión duradera y muestra un abanico muy grande de música de géneros distintos que destapan varias partes del ser, y es en ese conjunto que sucede realmente ese éxtasis mental y emocional que quiero generar en mis conciertos.
¿Cuáles son sus expectativas para esta nueva gira?
Mis expectativas para este concierto van por varias cosas que he nombrado antes, que juntas pueden traducirse en conmoción; no es solo emoción, no es solo el corazón, es también la mente, el cuerpo y también la parte metafísica, aquello que está más allá de lo material, de lo físico. A eso he venido a este mundo, a despertar, compartir ese tipo de experiencias con la gente, entonces mi expectativa es que el público que asista disfrute de un concierto en vivo, porque la experiencia en vivo no tiene parangón, necesitamos estar juntos y la gente necesita ver como se produce lo que voy haciendo con la guitarra y con las manos.























