Volver al trabajo
Hay una fuerte corriente de analistas que señalan que cuanto más dure la crisis, mayor será el daño económico y social en el mundo. Hace poco, la poderosa Cámara de Industria y Comercio (Cainco) de Santa Cruz ha publicado un manifiesto reclamando al actual Gobierno la urgente necesidad de tomar medidas más concretas y hacer operativas aquellas que ya se han tomado en el país. Señalan que si no se puede asegurar una mínima liquidez para el sector productivo en las próximas semanas y meses se está corriendo el riesgo de cerrar empresas y despedir empleados.
Concluyen señalando que cada día se están preparando para regresar al mercado y que se debe defender a las empresas que son la fuente de empleo y sustento de miles de trabajadores.
De lo anterior deducimos que estamos ante un momento muy delicado, que esta crisis sanitaria puede tardar mucho tiempo en solucionarse y es también muy complejo explicar todas las implicaciones de lo que se vive estos días, en la lucha por derrotar al nuevo coronavirus, causante de la mayor crisis mundial.
Se necesita urgente una vacuna. Se están haciendo los experimentos. Hay 40 vacunas potenciales, pero llevará dos o tres años encontrar la ideal.
Más de mil centros de investigación están probando para generar una vacuna que sea producida por el propio cuerpo. Algo innovador que permita desarrollar una vacuna en el corto plazo. 80 millones de dólares se han invertido para realizar los experimentos.
Hay mucho escepticismo acerca de algunos medicamentos existentes utilizados para tratar a los pacientes con Covid-19. Bill Gates insiste en que se podía evitar la epidemia y, dice, todo porque el mundo se ha preocupado de las expectativas comerciales antes que de la salud pública. Se han tomado posturas políticas contrarias a la solución efectiva de problemas vinculados con la pandemia.
El retorno al trabajo, con las previsiones que se sugieren para mayor seguridad, cambios en la vida cotidiana de las personas, como el uso de mascarillas, distancia social, nuevos hábitos de vida serán medidas de prevención obligatorias.
Volver al trabajo es una necesidad, pero en el marco de la extrema desigualdad en el reparto de la riqueza y en los sistemas de salud públicos tan frágiles, como se ha podido ver en estos más de 100 días de pandemia, nos hacen pensar que no es posible volver a los mismos hábitos que el mundo se ha ido imponiendo en el pasado.
Construcciones faraónicas, turismo masivo, cadenas interminables de consumo, etc. Todo eso sin haber logrado lo más fundamental: una mayor justicia social, calidad del empleo/trabajo, calidad de vivienda, seguridad alimentaria y medio ambiente más sostenible. Necesitamos repensar nuestro rol en el mundo post Covid-19.
El autor es analista del Ceres
Columnas de LUIS PABLO CUBA ROJAS