Un día dedicado a la leche
Desde hace 11 años, Bolivia celebra cada 26 de octubre el Día Nacional de la Leche con el propósito de promocionar e incentivar el consumo de lácteos en todo el país mostrando la utilidad, valor y trascendencia de la ingesta de leche y de sus derivados.
En Cochabamba, donde esta vocación productiva se mantiene a pesar de múltiples dificultades, la jornada se conmemoró el viernes de la semana pasada, cuando los productores regalaron 500 litros de leche en la plaza 14 de Septiembre.
La iniciativa de los lecheros fue bien recibida por la población que acudió a recibir leche en jarras y bolsas.
Esta vez fueron los propietarios de vacas lecheras quienes se preocuparon de resaltar esta fecha y visibilizar sus potencialidades y necesidades.
El sector reconoce que existe una buena producción, acceso a tecnología y material genético que garantizan el abastecimiento del mercado nacional con una variedad de productos y derivados que van desde la leche natural hasta la saborizada y enriquecida con vitaminas pasando por yogures, quesos, mantequilla y ptros derivados.
En Cochabamba, los lecheros siempre han producido en condiciones adversas debido a la escasez de agua y de forraje; pero, actualmente enfrentan una crisis por el incremento constante de los insumos y amenazas como los avasallamientos de tierra que han reducido sus áreas de pastoreo y eliminado sus fuentes de agua.
La falta de agua para abrevar el ganado provoca que muchas veces los lecheros tengan que decidir entre continuar o dejar la actividad rematando sus animales. Algunos han optado por utilizar aguas servidas del río Rocha para los cultivos de alfalfa destinada a alimentar el ganado.
La contaminación del agua, los avasallamientos, el contrabando y el aumento del precio de insumos y forraje ponen en riesgo está actividad estratégica para la seguridad alimentaria que asegura que la leche, el queso y la mantequilla aún lleguen a nuestras mesas.
Una de las demandas permanentes del sector para sobrevivir es el pago de precios adecuados por la leche cruda que venden a empresas industrializadoras. Reclaman precios que les permitan cubrir sus costos de producción.
Bolivia está entre los países con bajo consumo bajo de leche en la región, pese a los avances para promover su inclusión en la alimentación de los bolivianos a través de medidas como el desayuno escolar.
Según datos oficiales, hasta 2022, en nuestro país, el consumo promedio anual de leche por persona es de 63 litros, es un volumen mayor a los 27 litros registrados en 2006.
Pero está lejos de los 160 litros anuales por persona recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Más allá de una fecha en el calendario es importante que se coordinen acciones desde el Gobierno, la industria y los productores para fortalecer a este sector y estimular el consumo de leche.




















