Un partido histórico
Después de más de 30 años, Bolivia acaricia nuevamente la posibilidad de volver a jugar en un Mundial de Fútbol a través del repechaje, repesca, que permite que las selecciones que quedaron al filo de clasificarse, sin lograrlo, puedan tener una nueva oportunidad de estar en la cita más importante del balompié.
La última vez que la selección de Bolivia clasificó a un mundial fue en 1993 bajo la conducción del español Xabier Azkargorta, el querido “Bigotón” que partió en noviembre pasado dejando un legado enorme a las nuevas generaciones y una huella profunda en el pueblo boliviano por la gran alegría de haber estado en 1994 entre los mejores del planeta en la Copa Mundial de Fútbol EEUU 1994.
El DT español demostró entonces que para llegar al mundial no sólo se necesita jugar bien; sino, creer y mentalizarse en que es posible que un país como Bolivia esté en un mundial de fútbol, porque en los 90 partidos del juego el resultado se define entre los 11 jugadores de cada equipo.
Un rasgo de aquella selección mundialista fue precisamente la fe en sí misma. Algo que no es sencillo cuando solo se conoce la derrota y muy poco la victoria.
Uno de los méritos del equipo que condujo Azkargorta fue haber logrado la proeza de clasificar a Bolivia al Mundial, cuando todo parecía imposible.
Treinta y tres años después, la Selección Nacional está ante una oportunidad única de llegar nuevamente a un mundial, pero, primero tendrá que derrotar a Surinam, un equipo que también anhela estar entre los mejores del mundo.
En opinión del exmundialista Marco Antonio Etcheverry, Bolivia y Surinam tienen, cada uno, el 50% de posibilidades de clasificar al Mundial. Es consciente de que la selección dirigida por Óscar Villegas está en condiciones se disputar un espacio en el Mundial, pero también advierte que no podemos confiarnos, porque el rival tiene jugadores talentosos y competitivos.
El resultado es incierto y lo único seguro es que, como pocas veces, la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) ha apostado por un proceso de formación y preparación con Óscar Villegas.
El DT esta al frente de la Verde casi dos años, desde julio de 2024, con el fin de que el trabajo en la selección mayor también se irradie en las divisiones juveniles.
El gran proyecto de la FBF es reestructurar el fútbol hasta 2034 con miras al próximo mundial. Se trata de un trabajo arduo y constante para que Bolivia sí esté presente en la próxima cita mundialista.
Más allá del resultado que logre hoy la Selección Nacional en el repechaje en Monterrey, es importante reconocer que el fútbol es un factor de unidad de los bolivianos. En un país propenso a la división y al conflicto hay que destacar que por 90 minutos todos seremos Bolivia.





















