Último título de Perú en partidos de ida y vuelta
Montevideo
Ovación Digital
La selección de Perú derrotó a Chile por 3 a 0 en semifinales y se clasificó a la final de la Copa América 2019. Será la primera vez en 44 años que los peruanos disputen esta instancia. La última vez que lo hicieron, el torneo era muy diferente, con partidos de ida y vuelta, sin una sede fija y a lo largo de un semestre.
Perú llegó a ese torneo con un solo título en su haber: el Campeonato Sudamericano de Selecciones (nombre antiguo de la Copa América) de 1939. Los incaicos eran dirigidos por Marcos Calderón y tenían como capitán al defensa Héctor Chumpitaz.
La Copa América de 1975 fue la primera de tres que se caracterizaron por no tener una sede fija. En su lugar, se realizaban partidos de ida y vuelta en los países de los equipos que se enfrentaban, como en la Copa Libertadores.
De ese torneo participaron las 10 selecciones sudamericanas. Nueve de ellas lo hicieron integrando tres grupos de tres equipos cada una, en los que se clasificarían sólo quienes terminaran en primer lugar. En semifinales, a los tres clasificados se les sumaría Uruguay, que era el vigente campeón.
LA FASE DE GRUPOS
Perú estaba en el Grupo B junto a Chile y Bolivia, en una época en que las victorias no sumaban tres puntos, sino dos. En la primera rueda del grupo, que se disputó en julio, el equipo incaico empató con Chile 1-1 y le ganó a Bolivia 1-0, sumando tres puntos. En agosto se jugó la segunda rueda y Perú sumó cuatro puntos más, producto de dos victorias por 3 a 1 ante chilenos y bolivianos.
Las figuras peruanas de esa primera fase fueron Cachito Ramírez, Juan Carlos Oblitas y Teófilo Cubillas, ídolos nacionales que lideraban al equipo junto a Chumpitaz. Sin embargo, aún no habían podido contar con el mejor jugador peruano del momento: Hugo Sotil, que militaba en el Barcelona español, club que no cedía.
Como el torneo se disputaba durante todo el semestre, no había una lista de convocados para toda la Copa, como en la actualidad, sino que las convocatorias se realizaban partido a partido.
A LA FINAL POR SORTEO
En semifinales, a Perú le tocó enfrentarse a Brasil. El equipo de Calderón dio pelea y en la ida, que se jugó en septiembre, sacó una victoria por 3 a 1 de visitante, con dos goles de Enrique Casaretto y uno de Cubillas.
En octubre, la vuelta era en Lima y con su gente, pero Perú no pudo repetir y terminó cayendo 2 a 0.
Luego, un sorteo definió el inédito pase de Perú a la final.
TRES FINALES Y UN HÉROE
El primer juego se disputó el 16 de octubre en Bogotá y fue victoria de los cafeteros por 1 a 0, con gol de Ponciano Castro. La vuelta, en Lima, fue el 22 y el triunfo fue de Perú por 2 a 0, con anotaciones de Oblitas y Cachito Ramírez.
En la actualidad, las finales de ida y vuelta se definen por diferencia de goles, lo que le habría dado el título a Perú con el pitazo final. Pero en esa época, un triunfo para cada lado en una final significaba un tercer partido en cancha neutral.
El último juego fue el 28 de octubre en Venezuela, seis días después de la segunda final. En el medio, hubo un vuelo que cambió todo.
Según relataba el diario peruano El Comercio, luego de una victoria por 2 a 1 del Barcelona ante el Racing de Santander, Sotil llegó a su casa en la ciudad catalana y le pidió a su esposa que saliera a comprar un pasaje de avión a Madrid. Dos días antes del partido decisivo, llamó a su madre para avisarle lo que haría.
Sin avisarle a su entrenador del Barcelona, Rinus Michels, ni al DT incaico Calderón, Sotil partió en la madrugada del 26 de octubre rumbo a Caracas. Al llegar, se presentó sin previo aviso en el reconocimiento del campo de juego. Calderón lo vio y lo mandó a cambiarse.
El 28, Sotil fue titular en la final ante Colombia y a los 25 minutos de juego anotó el único gol del partido, que alcanzó para que Perú conquiste su segunda Copa América.
APUNTE
EL SORTEO QUE FAVORECIÓ A PERÚ
Perú y Brasil habían igualado en puntos y por entonces no se consideraba el gol de visita ni había partido extra de definición en esa instancia, por lo que las Confederaciones de Brasil y Perú decidieron que el ganador saldría de un sorteo.
Y una niña, Verónica Salinas, fue la que decidió la suerte de la blanquirroja. El 4 de octubre de 1975, la pequeña sacó de la urna el papel que tenía escrito el nombre de Perú y que pasó a la final de la Copa América. La polémica era por ser hija de Teófilo Salinas, titular peruano de la Conmebol.















